Dos ciclistas españoles negaron haber recibido transfusiones de sangre para mejorar su rendimiento por parte Eufemiano Fuentes, el médico en el eje del escándalo del juicio por la Operación Puerto.

El ciclista Ángel Vicioso declaró que solamente se había reunido con Fuentes para "consultas médicas esporádicas".

Igualmente, el ex ciclista Marcos Serrano contradijo testimonio del ex jefe de equipo Manolo Saiz, uno de cinco acusados junto con Fuentes, diciendo que nunca recibió tratamiento personal por Fuentes.

Vicioso y Serrano declararon como testigos. Al momento de las investigaciones policiales en el caso en el 2006, el dopaje no era ilegal en España.

Los cinco acusados enfrentan cargos de poner en peligro la salud de los ciclistas a los que presuntamente ayudaron a doparse.