Un tribunal venezolano negó hoy la medida humanitaria solicitada por la defensa del excomisario Iván Simonovis, condenado por los sucesos del golpe que en abril de 2002 derrocó brevemente al presidente Hugo Chávez y considerado por la oposición como "un preso político".

"La juez hoy, bajo el alegato infundado de que no estamos en presencia de una enfermedad grave o terminal, le negó la medida humanitaria", señaló a Efe uno de los abogados de Simonovis, Jose Luis Tamayo, quien adelantó que va a recurrir a la decisión.

Tamayo consideró que esta medida supone "un decreto a muerte" para Simonovis que, según el médico forense, sufre de osteoporosis avanzada y tiene riesgo de cáncer en el esófago luego de haber estado recluido desde diciembre de 2004 en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) sin ver la luz del sol.

El abogado explicó, asimismo, que la juez del caso, Dorita de Freitas, ordenó "de oficio" el traslado de Simonovis a la cárcel de Ramo Verde, próxima a Caracas y exclusiva para militares, donde ordenó a su director que vigile que tome diariamente el sol y cumpla con los tratamientos psicoterapéuticos que le asignó.

"Eso es un reconocimiento tácito de que la condición de salud de Simonovis es grave", indicó el letrado.

Un tribunal de Caracas condenó en abril de 2009 a 30 años de prisión a Simonovis y a los también jefes policiales de Caracas Lázaro Forero y Henry Vivas por su responsabilidad en los asesinatos que precedieron al golpe de Estado de abril de 2002 contra el presidente Hugo Chavez.

Según el fallo los jefes de la Policía Metropolitana (PM), todos detenidos desde 2004, fueron acusados de ocho de los 19 asesinatos que se registraron el 11 de abril en el centro de Caracas.

En julio de 2011, Forero recibió una medida humanitaria después de que Chávez manifestara que los "políticos presos, que no es lo mismo que presos políticos", que estuvieran enfermos merecían beneficios penitenciarios independientemente del delito cometido.

"El presidente tuvo un gesto humanitario y ese gesto no se ve ahorita. Aquí lo que hay es una decisión inhumana", consideró Tamayo.

El pasado 31 de enero, el vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo que no "puede haber impunidad" para los responsables de los crímenes del golpe de 2002, días después de que la hija de Simonovis pidiera una medida humanitaria para el exjefe policial.

En distintos mensajes a través de la red social Twitter, el líder opositor, Henrique Capriles, rechazó hoy la medida tomada por la juez De Freitas y se solidarizó con Simonovis.

"Esos poderosos que convirtieron a Simonovis en un trofeo de su odio y se creen intocables, de la justicia divina no se salva nadie", manifestó.