Rusia llamó hoy a Estados Unidos a cooperar en el tema de las adopciones tras la reciente muerte de otro niño ruso acogido por una familia norteamericana, si no quiere perjudicar las relaciones bilaterales.

"No creo que vaya en el interés de nuestros socios de EEUU que el problema de los niños rusos ya adoptados deje esa huella en nuestras relaciones y eche sombra sobre sus perspectivas y desarrollo", aseguró el viceministro de Exteriores ruso Serguéi Riabkov, citado por las agencias locales.

El diplomático aseguró que Moscú espera que "la Administración de EEUU y el departamento de Estado cooperen más que hasta ahora y no se escudarán en las prerrogativas de los Estados y nos ayudarán si es necesario en el trabajo de las instancias judiciales".

Riabkov subrayó que Rusia está interesada en colaborar con EEUU para disponer de acceso a los niños rusos adoptados por padres norteamericanos que se encuentran en una situación dramática por el motivo que sea.

"No tenemos derecho a ocultar información a la opinión pública sobre los casos trágicos, más aún cuando se trata de un nuevo caso mortal", insistió.

El Defensor del Menor ruso, Pável Astájov, denunció esta semana el asesinato en el estado de Texas de Maxim Kuzmín, un niño de tres años nacido en Rusia y que vivía en una familia estadounidense.

"Maxim, de tres años de edad, fue golpeado (hasta la muerte) por su madre adoptiva que durante mucho tiempo le daba medicinas psicotrópicas fuertes", escribió Astájov en su twitter.

Astájov precisó que el niño murió antes de la llegada de los servicios de Emergencia y que los médicos forenses le hallaron numerosas contusiones, y denunció que el departamento de Estado no hubiera informado al respecto.

Como medida de represalia, el Senado ruso propuso esta semana prohibir la entrega de niños rusos a EEUU cuya adopción ya ha sido aprobada por decisión judicial, posibilidad que fue descartada por el Tribunal Supremo.

Mientras, Astájov, que cifra en 20 los niños rusos adoptados por familias estadounidenses que han muerto desde 2001, aseguró que los niños cuya adopción ya ha sido aprobada por un juez ya han sido entregados a sus nuevas familias.

Rusia aprobó en diciembre pasado una ley que prohíbe las adopciones de niños rusos por familias de Estados Unidos, iniciativa que desató fuertes críticas entre los intelectuales y defensores de los derechos humanos rusos.