La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, viajó hoy a Guinea Ecuatorial donde participará mañana en la III Cumbre del foro de cooperación América del Sur-África (ASA) y luego seguirá rumbo a Nigeria para hacer el sábado una visita oficial a ese país africano.

Se trata del primero de tres viajes que la jefa de Estado de Brasil hará a países africanos en el primer semestre de este año.

Rousseff también tiene previsto visitar Sudáfrica en marzo para participar en la Cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), y en mayo irá a Adis Abeba (Etiopía) para la celebración del cincuentenario de la Unión Africana.

La mandataria será mañana, viernes, una de las oradoras en la apertura de la cumbre de la ASA en Malabo (Guinea Ecuatorial) debido a que Brasil ejerce actualmente la coordinación de Sudamérica en el foro.

La reunión de la ASA, un foro impulsado por Brasil y Nigeria cuya primera cumbre fue realizada en 2006 en la ciudad nigeriana de Abuya, contará con la participación de representantes de 55 países africanos y 11 sudamericanos.

Paraguay es el único sudamericano que no participa por estar temporalmente suspendido de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Rousseff también tiene previsto participar en un almuerzo ofrecido a los jefes de Estado que acudirán a la cita y en la plenaria del foro, en la que serán discutidas estrategias y mecanismos para la cooperación Sur-Sur, principal objetivo de la cita.

Los principales asuntos en la agenda del encuentro en Malabo son la cooperación en agricultura y en innovación, áreas en las que Brasil tiene importantes acuerdos con países como Angola y Mozambique.

Brasil ha ofrecido a diferentes países africanos transferencia de las tecnologías agrícolas que ha desarrollado, de las imágenes de sus satélites de vigilancia terrestre y de sus innovaciones en el combate a las enfermedades tropicales.

Igualmente serán abordados en Malabo asuntos de la agenda internacional, como la reforma de la ONU y de los organismos financieros multilaterales, así como la situación en Mali.

Según la cancillería brasileña, el comercio entre Brasil y los países africanos, principalmente Nigeria, Egipto y Sudáfrica, subió hasta 26.000 millones de dólares el año pasado.

Tras participar en la Cumbre en Malabo, Rousseff viajará a Nigeria para una visita oficial en la que tendrá una reunión con el presidente de ese país, Goodluck Jonathan, a la que después se incorporarán varios ministros de los dos países con el fin de, según la presidencia brasileña, comenzar un mecanismo formal de diálogo estratégico.

El mismo sábado, la presidenta participará en la clausura de un seminario comercial entre Brasil y Nigeria, que es el principal socio comercial brasileño en África, con un intercambio que el año pasado llegó a 9.000 millones de dólares.

Rousseff tiene previsto regresar a Brasil el sábado por la noche tras su segunda gira por África desde que asumió su mandato, ya que en octubre de 2011 visitó Mozambique, Angola y Sudáfrica.