Una carta en la que el comandante de las fuerzas texanas rebeldes sitiadas en El Alamo pedía refuerzos y prometía "victoria o muerte" regresará a la vieja misión española el viernes por primera vez desde que fue escrita en 1836.

La famosa misiva de William Barret Travis dirigida "al pueblo de Texas y a todos los americanos en el mundo" tendrá escolta policial desde el archivo estatal en Austin hasta El Alamo, que está ahora en el centro de la ciudad de San Antonio. La carta de una página será exhibida a durante dos semanas con guardia permanente.

La exhibición coincide con el 177 aniversario del sitio, que culminó el 6 de marzo de 1836 con la caída de El Alamo y la muerte de Travis y los aproximadamente 180 hombres a su mando.

"Les pido en nombre de la Libertad, el patriotismo y todo lo más preciado para el carácter americano, que vengan en nuestra ayuda sin demora", escribió Travis en la carta de unas 200 palabras fechada ese 24 de febrero.

Travis, de 26 años, nativo de Carolina del Sur y abogado que dejó su familia en Alabama para ir a Texas, escribió que las fuerzas comandadas por el presidente mexicano, general Antonio López de Santa Anna, los estaban cañoneando constantemente. Al tanto de que las probabilidades no lo favorecían, Travis escribió que había respondido a una exigencia de rendición con un solo disparo de cañón y la promesa de que "nunca me rendiré ni me replegaré".

Michael Parrish, profesor de historia de la Universidad de Baylor, dijo que "se trata de algo muy romántico, épico y heroico".

La carta salió furtivamente de El Alamo durante la noche en un correo a caballo, pero para cuando fue publicada en volantes y periódicos, Travis y sus hombres habían muerto. Sin embargo, voluntarios al grito de "¡Recuerden El Alamo!" comandados por el general Sam Houston vencieron a las fuerzas de Santa Anna más de un mes después en las afueras de lo que es hoy la ciudad de Houston, con lo que aseguraron la independencia texana de México.

A la larga, Texas fue anexada a Estados Unidos, lo que contribuyó a desatar la guerra con México a fines de la década de 1840. La victoria estadounidense en ese conflicto condujo a la adquisición de gran parte de lo que es actualmente el suroeste de Estados Unidos, incluida California.