Corea del Norte aseguró hoy que seguirá reforzando su poder de disuasión nuclear para evitar las "consecuencias trágicas" de los países que abandonaron sus ambiciones atómicas por presión externa, en una aparente referencia a Libia.

"Las consecuencias trágicas en los países que en los últimos años dejaron a medio camino sus programas nucleares, cediendo a las prácticas despóticas y la presión de EEUU, demuestran claramente que Corea del Norte fue muy previsora y justa" al realizar su reciente prueba atómica, indicó hoy la agencia estatal norcoreana KCNA.

El editorial del principal altavoz del régimen de Kim Jong-un alude indirectamente, según expertos surcoreanos, al caso de Libia, donde el régimen de Muamar al Gadafi cayó por la oposición interna con el apoyo de fuerzas extranjeras en 2011, ocho años después de abandonar sus programas de armas nucleares y de destrucción masiva.

La KCNA también alega que el "incesante chantaje nuclear y las sanciones" de Washington, al que acusó de amenazar al país con ataques atómicos preventivos, tratan de violar el derecho de Corea del Norte a la libre determinación.

Con esto, justificó que el militarizado régimen norcoreano "optase por la decisión estratégica de responder a las armas nucleares con armas nucleares".

En todo caso, Corea del Norte se reafirmaba así una vez más en su intención de seguir desarrollando su programa nuclear, que considera una medida de defensa propia al garantizar su poder disuasorio contra las que considera "políticas hostiles" de EEUU apoyadas por su aliado Corea del Sur.

La nueva acción norcoreana, condenada ampliamente a nivel internacional, ha abierto el debate acerca de un nuevo endurecimiento de sanciones al país comunista, sobre el que la ONU ya mantiene varias restricciones armamentísticas y comerciales por sus anteriores "provocaciones".