Por lo menos 11 personas murieron y 50 resultaron heridas el jueves en dos explosiones en zonas pobladas de Hyderabad, en el sur de la India, informaron las autoridades.

El ministro del Interior R.K. Singh, en conversación con reporteros en Nueva Delhi, dijo que la policía está tratando de determinar las causas de los estallidos.

Los hechos ocurrieron unos 10 minutos uno después del otro en las afueras de una sala de cines y frente a una estación de autobús, informó la policía.

Las imágenes televisivas mostraban heridos cuando eran llevados a los hospitales cercanos. Las zonas fueron acordonadas por la policía.

El último gran atentado explosivo en la India fue uno en septiembre del 2011, frente al máximo tribunal de Nueva Delhi, en que murieron 13 personas.

Singh dijo que miembros de la Agencia Nacional de Investigaciones y comandos de la Guardia de Seguridad Nacional habían sido despachados de Nueva Delhi a Hyderabad, la capital del estado de Andhra Pradesh.

India ha estado en alerta desde que Mohamed Afzal Guru, un cachemir, fue ahorcado en una cárcel de Nueva Delhi hace casi dos semanas. Guru había sido declarado culpable de haber participado en un ataque al parlamento indio en el 2001, en el que 14 personas murieron, entre ellas cinco de los agresores.

Muchas personas en la zona india de Cachemira sospechan que Guru no recibió un juicio justo, y el extremo secreto que rodeó su ejecución ha suscitado molestia en la región.