Los lingüistas iniciaron el jueves una campaña para preservar el complicado sistema de marcas ortográficas del polaco ante la presión de los avances de la tecnología informativa.

La iniciativa, lanzada por el Consejo del Lenguaje Polaco, organismo estatal, es parte del Día Internacional del Idioma Materno, de la UNESCO. El nombre polaco de la campaña es complicado para un teclado carente de las marcas diacríticas polacas: "Je,zyk polski jest a,-e".

Ese es en realidad un juego de palabras que significa que el idioma polaco necesita sus marcas ortográficas y es de primera clase. Parte del significado se pierde y la pronunciación suena equivocada si las marcas no aparecen.

Los teclados de las computadoras y los teléfonos requieren que los usuarios pulsen botones adicionales para obtener las letras en polaco. Para ahorrar tiempo, los polacos se saltan esas marcas y a veces tienen que adivinar el significado del mensaje recibido.

El lingüista Jerzy Bralczyk dijo que las marcas diacríticas son una característica visual y definitoria del idioma polaco, portadoras de significado.

"Hoy, el idioma polaco se ve amenazado por la tendencia a evitar sus letras características", advirtió Bralczyk. "Mientras menos marcas diacríticas usemos en los mensajes de texto, más probable es que lleguen a desaparecer. Eso significaría un empobrecimiento del lenguaje y de nuestra vida. Lo sentiría mucho".

Las tildes marcan la "a'' y "e'' nasales, las marcas sobre "s'', "c'' y "n'' suavizan su pronunciación y a veces les dan un sonido sibilante, una "l'' atravesada por una línea horizontal la hace pronunciar como "u'' y un punto sobre la "z'' le da pronunciación dura. Y cada cambio tiene su razón de ser.

"Los" significa "destino", pero cuando uno le cruza la "l'' y le agrega tilde sobre la "s'' se convierte en "reno". "Paczki" significa "parcelas," but "pa,czki" son bizcochos.

Los extranjeros que saben polaco dicen que sus marcas diacríticas son un indicio visual de que es un idioma complicado de gramática y vocabulario complejos, no derivado del latín ni del griego.