El presidente de EE.UU., Barack Obama, recibirá este viernes en la Casa Blanca al primer ministro de Japón, Shinzo Abe, para profundizar la alianza económica y en seguridad entre ambos países frente a la amenaza nuclear de Corea del Norte y en un contexto de creciente supremacía de China en Asia.

Obama reafirmará a Abe "su fuerte compromiso con la estabilidad y la seguridad" de Asia, explicó hoy en una conferencia telefónica con periodistas Daniel Russel, director para asuntos asiáticos del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

Tras la reciente prueba nuclear de Corea del Norte, la tercera, Abe y Obama acordaron el pasado 14 de febrero en una conversación telefónica pedir al Consejo de Seguridad de la ONU sanciones más duras contra el régimen de Pyongyang.

De la reunión de este viernes entre ambos no se esperan nuevos anuncios sobre Corea del Norte, más allá de insistir en que el Consejo de Seguridad debe "hablar con una sola voz" y dejar claro que las acciones nucleares de Pyongyang tendrán consecuencias, según Ben Rhodes, consejero adjunto de Seguridad Nacional de Obama.

Abe, quien ya ocupó el cargo de primer ministro durante un breve mandato en 2006 y 2007, quiere relanzar una alianza con EE.UU. que considera debilitada por la gestión del anterior Gobierno nipón.

En esa línea, ha incrementado el gasto militar de Japón por primera vez en una década, en un contexto de aumento de las "provocaciones" norcoreanas y de mayor influencia de China en la región.

Junto al refuerzo de la cooperación en seguridad, al Gobierno de Obama le interesa especialmente que Japón se sume a las negociaciones para un pacto comercial conocido como Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP, en inglés).

De las negociaciones para lograr el TPP ya forman parte 11 países: Estados Unidos, Brunei, Malasia, Chile, Perú, Nueva Zelanda, Australia, Singapur, Vietnam, Canadá y México.

En una entrevista con The Washington Post, Abe sostuvo que un punto "importante" de su reunión con Obama será analizar si la participación de Japón en el TPP tendrá "un efecto positivo" para los intereses del país.

Los agricultores japoneses, uno de los principales apoyos del Partido Liberal Demócrata (PLD) de Abe, son reacios al TPP, por lo que una de las fórmulas que pretende explorar el primer ministro es la posibilidad de que algunos productos agrícolas nipones quedaran fuera del futuro acuerdo comercial.

Japón ya expresó en noviembre de 2011 su "potencial interés" en en unirse al TPP y ahora se trata de revisar el estado de las "consultas" internas realizadas desde entonces, afirmó hoy Mike Froman, consejero adjunto de Asuntos Económicos Internacionales de la Casa Blanca.

Asimismo, Abe planea pedir a Obama que apruebe las exportaciones de gas "shale" (no convencional) estadounidense a Japón.

El Gobierno nipón planea importar este tipo de gas para abaratar el coste energético del apagón nuclear tras el accidente de la central de Fukushima a raíz del tsunami de marzo de 2011.

Por otro lado, se espera que Obama y Abe también aborden el litigio entre Japón y China en torno a las islas Senkaku/Diaoyu, cuya soberanía reclaman ambos países.

La disputa comenzó el pasado septiembre cuando Tokio anunció la compra de tres de los islotes del diminuto archipiélago administrado de facto por Japón, que alberga importantes bancos de pesca y recursos naturales, y se cree que podría tener además importantes reservas de hidrocarburos.

Estados Unidos ha instado reiteradamente a China y Japón a que resuelvan el litigio mediante el diálogo y de forma pacífica, pero Abe busca ahora un apoyo explícito de Obama a la postura nipona.

Según Russel, Obama "cree que una relación bilateral constructiva" entre China y Japón "es importante y esencial" para toda la región, y por eso "apoya los esfuerzos pacíficos para una solución diplomática".

Otro de los temas pendientes es la posible reubicación de las bases militares que tiene EE.UU. en territorio nipón, la mayoría en la provincia de Okinawa (suroeste), donde hay una fuerte oposición de la población local a la presencia de tropas estadounidenses.