Los ministros de Defensa de la OTAN comienzan hoy una reunión de dos días en Bruselas con una primera jornada que dedicarán principalmente a discutir fórmulas para mejorar las capacidades militares de la Alianza durante los próximos años, pese a las condiciones adversas.

Los responsables aliados repasarán la estrategia puesta en marcha para garantizar que van a seguir siendo capaces de actuar conjuntamente una vez que termine la guerra en Afganistán, donde llevan luchando juntos una década.

Para ello, la OTAN ha creado una iniciativa llamada "Fuerzas Conectadas", con la que pretende garantizar la "interoperabilidad" a través de ejercicios militares conjuntos y otras vías, cuyos detalles analizarán hoy los ministros de Defensa.

Además, pasarán revista al desarrollo de capacidades militares de la organización, que se ha propuesto como uno de sus grandes objetivos lograr mejorar sus equipos militares pese a las restricciones presupuestarias que sufren muchos socios.

La OTAN, en concreto, pide más a los países europeos, que en los últimos años han reducido el gasto militar y que dependen para ciertos tipos de operaciones de EE.UU..

Washington ha venido insistiendo en citas anteriores en la necesidad de que los socios europeos asuman más responsabilidades e inviertan más en Defensa y se espera que ese sea el mensaje que reitere hoy el secretario de Defensa, Leon Panetta.

El jefe del Pentágono saliente representará a EE.UU. en la reunión una vez que la confirmación de su sustituto, Chuck Hagel, ha quedado bloqueada temporalmente en el Senado.

Por la noche, los ministros aliados celebrarán una cena de trabajo en la que está previsto que puedan tratar la situación en Afganistán, según han adelantado fuentes diplomáticas.

El progresivo repliegue de las tropas que se encuentran en el país asiático será el asunto central del segundo día del encuentro, pues el viernes los países de la OTAN se reunirán con los socios que les apoyan en esa operación.