El Ministerio de Sanidad italiano ha confiscado 26 toneladas de carne picada de vacuno cocida de la multinacional suiza Nestlé, según informó hoy este departamento en un comunicado.

La decisión del Ministerio llega después de que el pasado martes la compañía retirara en España e Italia productos de pasta con restos de ADN de caballo superiores al 1 %.

En concreto, según la nota, el comando de los Carabineros para la tutela de la salud de Turín, en el norte de Italia, ha confiscado 19 toneladas de forma cautelar para realizar una serie de exámenes con el fin de determinar si contienen restos de carne de caballo.

Otras 7 toneladas han sido confiscadas en la planta de producción que Nestlé tiene en la localidad de Moretta, en la provincia de Alessandria, también en el norte del país, y a la que el pasado martes ya acudió la policía para realizar un registro.

El ministro de Sanidad, Renato Balduzzi, reiteró hoy que no existen peligros para la salud de los ciudadanos y que todos los controles necesarios han sido puestos en marcha.

A este respecto, está previsto que en los próximos días Balduzzi firme un ordenanza para la creación de un nuevo registro sanitaria de los équidos, con el fin de registrar la historia sanitaria del animal.

El pasado martes a Policía italiana llevó a cabo inspecciones en la sede de Nestlé en Milán y la planta de producción de Moretta.

El Ministerio de Sanidad de Italia, país donde desde el 11 de febrero la Policía ha realizado inspecciones a distintos productores alimentarios, ha dispuesto un plan de control que contempla la extracción de 200 muestras de alimentos comercializados o etiquetados como productos de vacuno para saber si contienen carne equina y se ha cometido fraude.

Nestlé explicó en los últimos días que decidió suspender la distribución de todos los productos elaborados de vacuno suministrados por la empresa alemana H.J. Schypke, un subcontratista de su proveedor JBS Toledo N.V, al hallar rastros de ADN de caballo superiores al 1 % en dos artículos.

Mediante un comunicado, la multinacional suiza aseguró que no se trata de un asunto de seguridad alimentaria, pero añadió que el error en el etiquetado supone que los productos "no reúnen las exigencias de calidad muy altas que los consumidores esperan" de esta firma.

En las últimas semanas se ha descubierto el uso de carne de caballo en lugar de vacuno en comidas preparadas comercializadas en algunos Estados miembros de la Unión Europea, entre ellos Alemania, Francia y el Reino Unido, lo que ha dado lugar a la retirada de varios productos.