El índice de precios de consumo (IPC) de Estados Unidos se mantuvo sin cambios en enero cuando las caídas de costos de alimentos y energía compensaron los aumentos en la vivienda, las ropas y los servicios de salud, según informó hoy el Departamento de Trabajo.

Si se excluyen los precios de alimentos y energía, el IPC subió un 0,3 % el mes pasado.