Habiendo eliminado a tres equipos de la Liga Premier en una travesía de ensueño hacia Wembley, el Bradford de cuarta división tiene que vencer a otro para ganar la Copa de la Liga y completar uno de los logros más increíbles en el fútbol inglés.

Bradford ha conseguido notoriedad por las razones equivocadas en el pasado reciente, incluyendo un incendio en su estadio que mató a 56 hinchas en 1985, y cuando el club se declaró en bancarrota dos veces tras su descenso de la Liga Premier en 2001.

Sin embargo, el equipo actual, apodado "The Bantams", ha capturado el interés nacional eliminado a Wigan, Arsenal y Aston Villa para convertirse en el primer club de cuarta división en 51 años en llegar a la final de la Copa de la Liga.

Ahora, solamente Swansea, dirigido por el danés Michael Laudrup, se interpone en las aspiraciones de Bradford y un puesto en la Liga Europa la campaña próxima — algo que ni siquiera habría asomado en los sueños más locos de los jugadores.

"Yo estaba viendo la Liga Europa Ia otra noche — Liverpool estaba jugando contra el Zenit de San Petersburgo en Rusia, y yo estaba pensando: 'Esos pudiéramos ser nosotros la campaña próxima''', dijo el capitán de Bradford, Gary Jones. "Imagínate, jugando contra Inter de Milán el jueves y Dagenham el domingo. Es demasiado increíble para poder expresarlo, pero eso muestra lo que hemos logrado".

El día va a ser enorme también para Swansea.

Mientras que Bradford tiene un trofeo importante en sus vitrinas, habiendo ganado la Copa de la FA en 1911, el equipo galés nunca ha estado en la final de una competencia importante en sus 100 años de historia. Swansea ha sufrido también problemas financieros hace apenas 10 años, cuando el club estuvo a punto de caer de las ligas profesionales.

Ahora están establecidos en el nivel mayor, jugando uno de los estilos más vistosos en Gran Bretaña, pero no siempre fue así.

"Para algunos en el equipo, la situación era la opuesta", dio el mediocampista Leon Britton, que ha subido a través de las divisiones con Swansea. "Éramos el equipo tratando de vencer a los clubes de divisiones superiores".

La final va a eclipsar otros duelos importantes en la Premier este fin de semana, incluyendo la visita de Chelsea a Manchester City y la del líder Manchester United al Queens Park Rangers.

United Tiene una ventaja de 12 puntos sobre City en la pelea por el título, que pudiera muy bien estar decidida para abril, dado el dominio exhibido por el equipo de Alex Ferguson, que lleva 14 partidos invicto. Chelsea marcha cuatro puntos detrás del City, en tercero.

"Tenemos que tratar esos partidos como trataríamos uno contra Real Madrid o cualquier otro rival", dijo Ferguson el jueves del encuentro con QPR. "Tenemos que ganarlo. Queremos ganarlo".

Pero no importa lo que suceda en la Premier el fin de semana, es improbable que desplace a Bradford del centro de la atención.

El equipo, dirigido por Phil Parkinson y formado por una mezcla de jovencitos y veteranos desconocidos, se ha enfrascado en una travesía hacia la Copa que ha galvanizado una ciudad norteña vapuleada por la recesión y un club virtualmente destruido por gastos irresponsables que no pudieron impedir su caída de la Premier.

Los jugadores de Bradford van a conmemorar las muertes de los 56 hinchas saliendo al terreno con el número 56 en los buzos.

"Existe un lazo único aquí en esta ciudad entre el club y sus partidarios a causa de la tragedia", dijo Parkinson. "Como Bradford ha caído en las divisiones, existe la sensación de que esas personas han sido olvidadas fuera de la ciudad, así que vamos a hacer todo lo posible para recordarles".