La antepenúltima edición del semanario "Paris Match", que sacó en portada a François Hollande de paseo con Valérie Trierweiler, ha provocado la cólera de la pareja del presidente francés, que según "Le canard enchaîné" llamó al director de la publicación quejándose de ese "periódico de mierda".

En la edición del pasado de 7 de febrero se les puede ver paseándose por los Jardines de Luxemburgo cogidos del brazo, y posteriormente, también en actitud cariñosa, tomándose un café en la terraza de una cafetería cercana.

En total, la revista para la que Trierweiler sigue trabajando como colaboradora les dedica cinco páginas, en las que se recalca que Hollande se tomó un "paréntesis amoroso" antes de retomar sus funciones oficiales el domingo 3 de febrero, que incluyeron una reunión con el primer ministro italiano, Mario Monti.

De ser cierto lo afirmado por "Le canard enchaîné", la periodista hizo saber a la dirección de la revista en términos poco amistosos su descontento por esa invasión de su privacidad.

"Acabo de descubrir tu periódico de mierda", le habría dicho a Olivier Royant, director de redacción, en un mensaje telefónico dejado en su contestador después de no haberle localizado directamente, y en el que también se habría quejado de esas "fotos de mierda".

Varios periodistas de "Paris Match" confiaron a "Le Canard Enchaîné", según ese semanario satírico, que Royant se sorprendió por el contenido de ese mensaje, pese a estar acostumbrado a las "reacciones" de Trierweiler.

No es la primera vez que una edición dedicada a la pareja presidencial o a la periodista provoca la reacción de la primera dama, que a través de la red social Twitter, el pasado junio, mostró su sorpresa por haber salido en la portada sin que nadie se lo advirtiera.

La periodista trabaja para ese semanario desde 1989, pero no acude a la redacción desde la victoria de Hollande en las presidenciales, según recuerda el diario "Le Figaro", que precisa que Trierweiler manda sus crónicas literarias quincenales por correo electrónico, por lo que nadie le comunica los temas de la semana.

El jefe de gabinete de la primera dama, Patrice Biancone, reconoce en "Le canard enchaîné" que la periodista protestó en esta última ocasión, pero subraya tanto que lo hizo en tono cortés, como que "no utiliza ese tipo de palabras".