La exportación de ropa "prêt-à-porter" francesa, que aumentó entre 2011 y 2012 el 3,4 por ciento y amplía mercados en Estados Unidos y Asia, salvó a un sector que ve cómo las ventas siguen cayendo en Francia y en Europa.

Según datos del sector que publica hoy el diario económico "Les Echos", el gasto en ropa femenina en Francia cayó por quinto año consecutivo (2,8 %), por lo que la exportación ha sido el gran asidero del negocio.

Las firmas dedicadas a esa actividad en Francia, que generan unos ingresos de cerca de 5.000 millones de euros (unos 6.701 millones de dólares) anuales, venden fuera de sus fronteras el 47 % de su producción, tendencia que no deja de aumentar desde 2010, según el secretario general de la Federación Francesa de Prêt-a-porter Femenino, François-Marie Grau.

El año pasado, por primera vez, Europa no fue el mercado mayoritario de la moda francesa, lo que se explica por el deterioro de la situación económica.

Las exportaciones francesas en 2012 con respecto a 2011 aumentaron vertiginosamente en Estados Unidos (28 %), Japón (17,6 %) y Hong Kong (39,6 %).

"Si se cuenta a China y Hong Kong, su peso sobre el total de las exportaciones francesas de 'prêt-à-porter' femenino le convierte en el primer cliente de las empresas francesas, delante de los Estados Unidos. El potencial es considerable", agrega Grau.

En el otro lado de la balanza, las importaciones cayeron el año pasado el 3,3 % en Francia, con China a la cabeza de las ventas, seguida por Italia. Ambas perdieron volumen, aunque progresaron Rumanía y Bangladesh, donde los costes de producción son más bajos.

En 2013 el sector no espera que el mercado se recupere ni en Francia ni en Europa y desde la federación sectorial apuntan que habrá que conquistar nuevos mercados como México, Indonesia, Vietnam o Corea del Sur.