Una empresa de alimentación japonesa ha lanzado al mercado la primera sopa miso con certificado halal del mundo para poder exportar el típico plato nipón a países musulmanes, informó hoy a Efe una portavoz de Hikari Miso Co.

Los responsables de la compañía, que ya exporta este plato esencial de la dieta japonesa al sudeste asiático, Estados Unidos, Europa y América Latina, pretenden abrir su mercado a países con mayoría musulmana como Malasia u otros de Oriente Medio.

Para ello, Hikari tuvo que conseguir el pasado diciembre el certificado halal que otorga el Gobierno de Malasia y empezar a elaborar sus sopas de pasta de soja fermentada como establece la tradición islámica.

Los productos halal son aquellos que no contienen alcohol, ni grasa o carne de cerdo y que, cuando tienen sustancias cárnicas, deben proceder de animales sacrificados según el rito musulmán (animales degollados por un matarife musulmán y totalmente desangrados).

Lo más difícil para los responsable de la marca Hikari, que pretende vender 1.000 toneladas de estas sopas en los próximos cinco años, fue educar a los empleados en las fabricas para que pudieran distinguir entre los productos halal y los otros.

Aunque la sopa miso no lleva grasas de cerdo sí que se suele utilizar alcohol en su manufactura a modo de conservante y desinfectante, explicó la portavoz de Hikari a Efe.

Con el objetivo de conseguir el certificado halal, imprescindible para poder exportar productos alimentarios a determinados países, los empleados encargados de la nueva variedad de miso han recibido una formación especial en la cultura islámica y tienen prohibido llevar alcohol o cerdo a su centro de trabajo.

En la actualidad, Hikari, con sede en Nagano, el centro de Japón, vende en el extranjero 2.000 toneladas anuales de esta tradicional sopa japonesa, una cifra que pretende duplicar gracias en parte a su modalidad halal.