La presión popular está creciendo en Italia y Estados Unidos con el objetivo de mantener al cardenal de California, Roger Mahony, alejado del cónclave para elegir al siguiente Papa por su papel en el encubrimiento de abusos sexuales cometidos por sacerdotes.

El movimiento busca frenar la participación de uno de los más destacados cardenales que prevén asistir al cónclave de marzo.

En medio de la polémica, Mahony ha puesto en claro que asistirá y que nadie puede obligarlo a recusarse. Un historiador del Vaticano también dijo el miércoles que no hay antecedente de un cardenal que haya tenido que quedarse en casa por un escándalo personal. Pero la campaña es un indicio de que los católicos ordinarios exigen cada vez más voz sobre quién es adecuado para elegir al Papa. La situación ensombrecería la próxima elección papal.

Los cónclaves suelen derivar en que se muestre la ropa más sucia de los cardenales, cuyos pecados y transgresiones anteriores se han ventilado antes, en los lentos días que anteceden a la votación. Esta vez no es diferente, excepto que las revelaciones de los pecados de Mahony son demasiado recientes.

Esta semana, la influyente revista italiana de temas católicos Famiglia Cristiana preguntó en una encuesta a sus lectores si Mahony, que vive en Los Angeles, debía participar en el cónclave dadas las revelaciones. "Tu opinión: Mahony en el cónclave, ¿sí o no?", decía la encuesta por internet de una de las revistas más leídas en Italia. La mayoría de las 350 respuestas indicaron un rotundo "no".

La mera decisión de publicar la encuesta es una señal de que la propia jerarquía católica en Italia se ha preguntado si a los cardenales con una reputación manchada se les debe permitir votar, un importante giro de acontecimientos para un país católico conservador que durante mucho tiempo mantuvo en silencio el abuso de sacerdotes y todavía es respetuosa con la cúpula eclesiástica en su patio trasero.

Sin embargo, Mahony ha manifestado que acudirá a Roma a votar.

"El conteo regresivo para el cónclave papal ha comenzado. Sus oraciones son necesarias para elegir al mejor Papa para la iglesia de hoy y mañana", escribió en Twitter a comienzos de esta semana.

El obispo Charles Scicluna, ex fiscal del Vaticano para delitos sexuales, dijo que depende de la conciencia de Mahony decidir si participa o no.

En enero, una corte en Los Angeles ordenó que se abrieran miles de páginas confidenciales de más de 120 sacerdotes acusados de abuso sexual. Esos expedientes muestran que Mahony y otras autoridades de la arquidiócesis encubrieron a los padres señalados. El mes pasado, el arzobispo José Gómez retiró de sus deberes públicos y administrativos a Mahony en la arquidiócesis, aunque siguió siendo cardenal.

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Rachel Zoll en Nueva York y Gillian Flaccus eb Los Angeles aportaron a este despacho.

Nicole Winfield está en Twitter como www.twitter.com/nwinfield