Brasil comenzará a fines de este año la reconstrucción de su estación en la Antártida que fue destruida hace un año por un incendio que dejó dos militares muertos, informaron hoy fuentes oficiales.

La nueva Estación Antártica Comandante Ferraz, ubicada en la isla del Rey Jorge, a unos 130 kilómetros de la Antártida continental, debe estar concluida a comienzos de 2014, dijo el comandante de la Marina, almirante Julio Soares de Moura Neto, en una videoconferencia con la cual se inauguró el nuevo sistema de telecomunicaciones de la base, suministrado por la operadora Oi.

Para la reconstrucción se convocará en los próximos meses una licitación internacional y las obras comenzarán en noviembre o diciembre, cuando las condiciones climáticas son más favorables, dijo el almirante desde uno de los módulos provisionales en los que funciona la estación antártica desde que un incendio arrasó el 70 por ciento de sus instalaciones el 25 de febrero de 2012.

"En el segundo semestre se hará la licitación para la construcción de la próxima estación, que deberá comenzar el próximo verano (austral)", manifestó el comandante de la Marina en la videoconferencia, en la cual participó desde Río de Janeiro el ministro de Comunicaciones, Paulo Bernardo Silva.

El jefe militar señaló que, por lo que han visto en estaciones antárticas de otros países, la nueva base brasileña costará alrededor de 40 millones de euros (unos 53,4 millones de dólares).

El comandante de la Marina destacó que, a pesar de que la estación ha operado los últimos doce meses en módulos de emergencia, las cerca de 200 investigaciones científicas brasileñas en el continente blanco no han sido interrumpidas.

"Brasil es miembro consultivo del Tratado Antártico y hemos hecho todo el esfuerzo para que no paren las pesquisas", anotó.

El jefe militar subrayó que el nuevo sistema satelital de telecomunicaciones inaugurado hoy es un paso adelante en la reconstrucción de la base, que de esta manera estará nuevamente conectada las 24 horas del día con el Primer Distrito Naval de la Marina, con sede en Río de Janeiro.

El nuevo sistema de comunicaciones permite que las cerca de 70 personas que trabajan en la estación antártica tengan acceso permanente a servicios integrados de voz, datos, internet, telefonía celular y televisión, según la empresa.

La nueva infraestructura de telecomunicaciones forma parte de un acuerdo de cooperación entre la Marina y Oi, que diseñó un sistema especialmente adaptado para soportar el clima adverso de la Antártida, caracterizado por bajas temperaturas y fuertes vientos.

Las antenas de comunicaciones vía satélite instaladas en la estación antártica brasileña pueden soportar ráfagas de viento de hasta 220 kilómetros por hora, informó la compañía operadora.