Alrededor de 2.000 personas marcharon el miércoles hasta frente al consulado chileno en La Paz para demandar al gobierno de Chile la libertad de tres soldados bolivianos detenidos en el norte del vecino país, cuyo caso ha crispado más las tensas relaciones bilaterales.

Los manifestantes eran de sindicatos afines al gobierno y juntas vecinales de El Alto, ciudad aledaña a La Paz, quienes caminaron varios kilómetros acompañados de bandas de música, carteles y gritaban consignas contra el gobierno chileno mientras detonaban petardos. La policía no reportó incidentes.

Unos 200 policías acordonaron el área, y la manifestación se desarrollaba de forma pacífica, dijo el comandante coronel Alberto Aracena.

El consulado chileno, ubicado en un barrio residencial al sur de la ciudad, suspendió la atención al público, dijo el cónsul Jorge Canelas. "Hay un dispositivo policial preventivo y esperamos que no sea más que eso", acotó el diplomático en declaraciones a la televisora Cadena A.

Canelas dijo que el gobierno de Chile aprobó un decreto de expulsión de los tres soldados bolivianos que entrará en vigor cuando se resuelva la situación judicial de los detenidos en la audiencia del 25 de febrero.

Los tres soldados rasos fueron detenidos es posesión de un fusil por carabineros chilenos el 25 de enero tras cruzar la línea fronteriza por un paso no autorizado a unos 290 kilómetros al sudoeste de La Paz cuando perseguían a contrabandistas de autos que ingresaban desde Chile, según informes oficiales.

Autoridades chilenas informaron que no fueron detenidos por su condición de militares bolivianos, sino porque cruzaron ilegalmente la frontera. El gobierno boliviano declaró "reos políticos" a los detenidos y la víspera presentó una queja ante la ONU en Nueva York.

El incidente tensó más la relación desde que se interrumpieron negociaciones tras la advertencia del presidente Evo Morales de demandar a Chile ante tribunales internacionales por dilaciones en la solución a la demanda marítima boliviana.