Si Estados Unidos es una nación de inmigrantes, también es una nación de esposos, esposas, padres e hijos de inmigrantes. También sus hermanos, hermanas, sobrinas y sobrinos.

Eso podría comenzar a cambiar bajo la legislación que se está redactando en el Senado, donde ahora está bajo escrutinio el énfasis de gran tradición en el país: la inmigración basada en la familia.

A diferencia de la mayoría de otras naciones industrializadas, Estados Unidos otorga una proporción muy superior de permisos de residencia permanente (conocidos como "green card" o tarjeta verde) a familiares de ciudadanos y residentes permanentes que a los extranjeros con posibilidades de conseguir trabajo en el país.

Aproximadamente dos terceras partes de los inmigrantes con permanencia legal en Estados Unidos se basan en la familia, mientras cerca del 15% se basa en el empleo, según el Instituto de Política de Migración. El resto es mayormente por consideraciones humanitarias.

Esta proporción asimétrica podría cambiar bajo una iniciativa de ley que aún bosqueja un grupo negociador bipartidista que tiene intención de presentar su proyecto el mes próximo.

Varios senadores involucrados en las negociaciones dijeron que Estados Unidos debe aumentar la proporción de inmigrantes con base en el empleo, a fin de ayudar a la competitividad y la economía de Estados Unidos.

Compañías de alta tecnología han estado rogando que haya más trabajadores y algunos republicanos, en particular, creen que los antecedentes educativos y el potencial de empleo de los eventuales inmigrantes deben ser tomados más en cuenta en la ecuación al conceder las visas de residente permanente, el paso crucial antes de obtener la ciudadanía.

"En el siglo XXI, necesitamos más inmigración basada en el mérito y las habilidades", dijo el senador republicano por Florida Marco Rubio, un miembro del "Banda de los Ocho" senadores que están negociando una reforma a la ley de inmigración.

Las propuestas de los senadores siguen en desarrollo y los detalles siguen siendo poco claros. Para quienes abogan por una inmigración con base en la familia, la pregunta crucial es si el enfoque de incrementar la inmigración con base en el empleo será un complemento al sistema basado en las consideraciones familiares, o en su detrimento.