La población de Perú tiene una alta sensación de inseguridad en las ciudades, por la frecuencia de robos, pero ostenta una de las más bajas tasas de homicidios y muertes violentas en la región, según un informe del Instituto de Defensa Legal (IDL) sobre Seguridad Ciudadana.

El documento presentado hoy por IDL indicó que Perú es uno de los países con la tasa de homicidios más baja de la región, pues en 2011 se ubicó en 9,45 por cada 100.000 habitantes.

Asimismo, tiene la segunda tasa más baja de la región en muertes por consecuencia del uso de armas de fuego, de 2,4 por cada 100.000 habitantes en 2011.

No obstante, Perú es uno de los que tiene la percepción de inseguridad más alta de la región por la incidencia de ciertos delitos, como el hurto, robo con arma blanca y de fuego, que no generan un gran daño físico pero sí causan un importante impacto en las víctimas, indicó IDL.

De acuerdo a una encuesta de la empresa Ipsos Apoyo, la delincuencia es el principal problema reconocido por el 61 % de los peruanos en 2012.

Las regiones peruanas con las tasas de homicidio más elevadas fueron las selváticas Amazonas con 30,56 y Madre de Dios con 23,31 por cada 100.000 habitantes en 2011.

En contraste, la región con la menor violencia homicida en el 2011 fue Pasco con 1,01 por cada 100.000 habitantes, es decir, en esta localidad solo se registraron 3 homicidios durante todo el año.

En Lima hubo un ligero incremento de la tasa respecto de 2010, de 5,24 a 5,36 en 2011.

Por su parte, la tasa promedio nacional de delitos por cada 100.000 habitantes fue de 617 en 2010, mientras que en 2011, el número promedio de delitos ascendió a 692.

Del total de delitos registrados por la Policía Nacional de Perú (206.190 en 2011), el 61,7 % corresponde a los delitos de robo y hurto (delitos patrimoniales), mientras que alrededor del 10 % corresponde a lesiones.

Ante esta situación, el informe concluyó que "la lucha contra la inseguridad no es una prioridad del actual gobierno" del presidente Ollanta Humala.

"Se espera del Estado la capacidad de diseñar e implementar un plan nacional desde abajo hacia arriba", que tome como ingredientes fundamentales "las realidades y necesidades de los ámbitos distritales, provinciales y regionales", indicó el informe.

El Instituto de Defensa Legal criticó "el uso generalizado de la prisión preventiva como medida cautelar" porque contribuye al sobrepoblamiento del sistema penitenciario.

Respecto a los recursos destinados por las municipios a la seguridad ciudadana, el informe detalló que hay algunos distritos de Lima, como San Isidro, que invierten 27 millones de soles (10,5 millones de dólares) anuales en seguridad para 56.000 habitantes, y también hay otros, como Villa El Salvador que gasta 2 millones (781.000 dólares) anuales para una población de 436.000 habitantes.

En ese sentido, los distritos con mayores recursos económicos pueden contratar a un mayor número de "serenos", tal como se denomina a los vigilantes municipales, para cuidar de su jurisdicción.

Respecto a la distribución por policías por distrito en Lima, el informe reveló que San Isidro cuenta con un policía por cada 214 habitantes, mientras que San Martín de Porres tiene un uniformado por cada 2.042 habitantes y Ate cuenta con un policía por cada 2.585 habitantes.

"Resulta claro que hay una mayor presencia policial, en relación con el número de habitantes, en los distritos mejor equipados con recursos propios. Al menos el sentido común nos sugiere que la distribución policial debería darse con una orientación contraria a la que hemos visto", sentenció el IDL.