La Comisión Europea (CE) reclamó hoy a Bolivia que compense de forma "rápida" y "adecuada" a las compañías españolas Abertis y Aena por la expropiación de Sabsa y advirtió al Gobierno de Evo Morales de que las frecuentes nacionalizaciones suponen una "señal negativa" para los inversores.

"Urgimos a Bolivia a proceder a dar esa compensación tan pronto como sea posible y esperamos que pueda haber una solución acordada entre Bolivia y las compañías afectadas", señaló el portavoz comunitario de Comercio, John Clancy.

La fuente recordó que las expropiaciones sólo se justifican por "objetivos legítimos de política pública, bajo un procedimiento jurídico, de forma no discriminatoria y a cambio del pago de una rápida compensación adecuada y efectiva, de acuerdo con el tratado bilateral de inversión firmado entre España y Bolivia.

Clancy recordó que la nacionalización de Sabsa -empresa que gestiona los tres principales aeropuertos de Bolivia- se suma a "un número de otras expropiaciones de compañías europeas en Bolivia en las últimos años y, particularmente, el año pasado".

"Las nacionalizaciones o expropiaciones frecuentes de empresas europeas envían una señal muy negativa a la comunidad empresarial internacional", advirtió el portavoz de la Comisión Europea.

Clancy subrayó que una política de "nacionalización sistemática y repetida de compañías extranjeras podría dañar seriamente la reputación de Bolivia" como lugar de inversión y negocio.

El Ejecutivo europeo recordó que la UE es favorable a aumentar el comercio y la inversión con Bolivia, pero recordó la necesidad de marcos y de políticas económicas "estables y predecibles".

"Bolivia debería ser consciente de la señal que está enviando", añadió.

El Gobierno de Bolivia ha decretado la nacionalización de la empresa Sabsa, filial de la española Abertis y participada por Aena que gestionaba los tres principales aeropuertos internacionales del país: El Alto (junto a La Paz), Santa Cruz de la Sierra y Cochabamba.

La expropiación tuvo carácter inmediato y tropas militares se desplegaron en las terminales aeroportuarias nacionalizadas.