El primer ministro canadiense, Stephen Harper, anunció hoy la creación de una Oficina de Libertad Religiosa como parte del Ministerio de Asuntos Exteriores para "promover la libertad de religión o creencias en todo el mundo".

Harper justificó la creación del departamento porque "en todo el mundo las violaciones de la libertad religiosa son generalizadas y están aumentando".

La Oficina de Libertad Religiosa, que sigue el modelo de la Comisión sobre Libertad Religiosa Internacional creada por Estados Unidos durante la presidencia de Bill Clinton, ha sido controvertida.

El ministro de Asuntos Exteriores de Canadá, John Baird, mantuvo durante 2011 reuniones a puerta cerrada con líderes religiosos del país, en su mayoría cristianos, como parte del proceso consultivo para la creación del departamento.

A la vez que el Gobierno de Stephen Harper planeaba la creación de la Oficina de Libertad Religiosa, que tendrá un presupuesto inicial de cinco millones de dólares canadienses al año (4,9 millones de dólares al año), Ottawa eliminó la organización Derechos y Democracia que apoyaba grupos democráticos por todo el mundo.

Hoy Harper tuvo que defender el nombramiento de Andrew Bennett como responsable de la Oficina de Libertad Religiosa y aseguró que el objetivo del departamento no es promover el cristianismo por el mundo.

Bennett es católico y decano del Colegio Agustino de Ottawa, una universidad cristiana, que ostenta un doctorado en política por la Universidad de Edimburgo. Su tesis doctoral compara los movimientos nacionalistas de Québec, Cataluña y Escocia.

Harper dijo que "Bennett es un hombre de principios y profundas convicciones y animará la protección de las minorías religiosas en todo el mundo para que puedan practicar su fe sin miedo a la violencia y la represión".

Harper también señaló que el hecho de que el anuncio de la creación de la oficina se realizó en una mezquita de Toronto es prueba de que el objetivo es "promover la tolerancia religiosa en todo el mundo".

A preguntas de los medios de comunicación, Harper también dijo que la oficina de Bennett defenderá los derechos de las personas ateas o agnósticas frente a la persecución religiosa.