Sao Paulo, la más poblada de las ciudades brasileñas, se declaró hoy en estado de "alerta" por un temporal de lluvia y vientos que inundó calles y causó grandes trastornos al tráfico, según las autoridades.

En la tarde de hoy, un torrencial aguacero dejo intransitables numerosas vías de la ciudad y en algunos barrios de la populosa zona este el agua acumulada en las calles cubrió casi por completo algunos vehículos, pero sin que se registraran víctimas.

El túnel Anhangabaú, en la céntrica avenida Nove de Julho, y el Max Feffer, en la avenida Cidade Jardim, se inundaron mientras que en algunos barrios los fuertes vientos y las lluvias derribaron árboles.

El aeropuerto de Congonhas, el de mayor movimiento del país, tuvo que interrumpir sus operaciones durante 45 minutos debido a la intensidad de las precipitaciones.

El Centro de Gerenciamiento de Emergencias (CGE) de la Alcaldía indicó que las precipitaciones "fuertes e intensas", acompañadas de granizo en algunos puntos de la ciudad, dejaron en "alerta" siete zonas de la región metropolitana de Sao Paulo, en la que habitan cerca de 19 millones de personas.

También por las lluvias, el tejado de un hospital del barrio Mooca fue destruido parcialmente, mientras que la empresa municipal de tráfico calculó que en 145 kilómetros los embotellamientos en las arterias de la ciudad.

Según el CGE, "las lluvias deben propagarse todavía más en las próximas horas, variando de intensidad y hay potencial para fuertes vientos y formación de inundaciones".

Aguaceros como el de hoy suelen ocurrir en esta época del año en la región sudeste del país, donde están Sao Paulo y Río de Janeiro, como consecuencia de las altas temperaturas que desde las primeras horas del día superan los 30 grados, según meteorólogos.