La agencia de calificación Standard & Poor's reafirmó hoy su nota para la deuda soberana japonesa a largo plazo en AA- con perspectiva negativa, al mismo tiempo que mantuvo también la nota para sus títulos a corto plazo en A-1+.

La agencia rebajó en enero de 2011 un peldaño su calificación crediticia para el país asiático de AA a AA-, que es la cuarta nota más alta de S&P, debido a los problemas de la tercera economía del mundo para sanear su abultada deuda pública, la mayor del mundo desarrollado.

Aunque la agencia valora de Japón su "próspera y diversificada" economía nipona, su sólido sistema financiero o el hecho de que es el "mayor acreedor externo neto del mundo en términos absolutos", subraya también hoy en un comunicado su balance fiscal negativo, su avejentada población y "su (hasta ahora) persistente deflación".

Se trata del primer informe de una agencia de calificación desde que llegara al poder el pasado diciembre el primer ministro Shinzo Abe, que desde entonces ha implementado una política agresiva de flexibilización monetaria que persigue terminar con la deflación y que ha venido acompañada por una aguda caída del yen.

"Creemos que las medidas adoptadas por el nuevo Gobierno de Shinzo Abe al comienzo de su mandato serán fundamentales si se quiere terminar con lo que vemos como un descenso prolongado de la solvencia soberana de Japón", precisa S&P en el comunicado.

No obstante, la entidad recuerda que el bloque de Abe, el Partido Liberal Demócrata (PLD) deberá imponerse en las próximas legislativas de julio para renovar la Cámara Alta si quiere ejecutar sin trabas sus políticas, cuyos efectos en cualquier caso llevará tiempo certificar.

En ese sentido también destaca que el nuevo Ejecutivo nipón aún está pendiente de presentar este próximo verano la que será su estrategia fiscal a medio plazo.

S&P también recordó que su perspectiva negativa sobre la calificación crediticia de Japón indica que existe más de un 30 por ciento de probabilidades de que rebaje su nota para su deuda a largo y corto plazo en el próximo ejercicio fiscal.