La Unión Europea (UE) decidió hoy mantener el embargo de armas sobre la oposición siria y apostó por seguir insistiendo en la vía diplomática, alentada por las últimas propuestas de diálogo del líder rebelde, Ahmed Muaz al Jatib.

Los ministros de Exteriores de los Veintisiete, reunidos en Bruselas, acordaron prorrogar por otros tres meses todo el paquete de sanciones a Siria actualmente en vigor y que vencía a finales de mes, incluido el embargo de armas sobre el país.

El bloque rechazó así las ambiciones del Reino Unido, que proponía un levantamiento parcial de ese embargo para permitir que se suministrase armamento a la oposición moderada, una idea a la que eran muy reacios una mayoría de países, entre ellos España.

La única concesión a Londres fue un compromiso para enmendar el embargo de armas de forma que permita ofrecer a la oposición "más apoyo no letal y asistencia técnica a la protección de los civiles", según el documento de conclusiones aprobado.

"Nosotros habríamos ido más lejos", reconoció el ministro británico, William Hague, que destacó de todos modos el "precedente importante" que sienta esa enmienda, pues abre la puerta a futuras excepciones más amplias si la situación lo requiere.

Según el titular francés de Exteriores, Laurent Fabius, el movimiento aprobado hoy permitirá responder a demandas de la Coalición Nacional Siria (CNFROS) y darle "un apoyo suplementario" una vez que ha demostrado que sigue la línea adecuada.

La lista de los equipos que podrán suministrarse a los rebeldes gracias a la enmienda está aún pendiente de definir por los expertos comunitarios, explicaron fuentes europas.

El ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, puso como ejemplo de lo que a priori podría entrar en esa categoría el caso de los vehículos protegidos contra ataques, que se sumarían a otros tipos de equipamiento militar "no letal" que la UE ya permitía exportar.

Los Veintisiete volvieron a considerar hoy que "la clave para la solución del conflicto pasa por facilitar un proceso político", según la declaración pactada por los ministros.

En este sentido, alabaron la iniciativa del líder de la coalición opositora para iniciar un diálogo político con miembros del régimen y reclamaron a Damasco que responda de forma positiva a la propuesta de Al Jatib.

Varios ministros de Exteriores mostraron hoy su esperanza en que ese proceso pueda finalmente permitir una solución pacífica, tal y como resumió el titular luxemburgués, Jean Asselborn, quien aseguró que las últimas señales hacen pensar en que puede haber "luz en el túnel" de la vía diplomática.

Además de Siria, los ministros volvieron a analizar la situación en Mali y aprobaron definitivamente el despliegue de la misión europea que se encargará de formar a varios batallones del Ejército maliense.

Una avanzadilla del operativo se encuentra ya en el país africano y será completada en las próximas semanas con el resto de efectivos, que en total sumarán una cifra de entre 450 y 500, procedentes de casi una veintena de países.

De ellos, unos 250 serán formadores, mientras que alrededor de 150 estarán dedicados a garantizar su protección y el resto será personal administrativo y de apoyo logístico.

España, según explicó García-Margallo, contribuirá con hasta 50 formadores a la operación y está estudiando aportar más efectivos para el contingente de protección.

"Hemos comprometido nuestra participación en la misión de entrenamiento y estamos estudiando el número de militares que formarían parte de las fuerzas de protección", explicó el ministro, que eludió hablar de posibles cifras hasta que el Gobierno no haya tomado una decisión.

Por último, la UE aprovechó la reunión ministerial para endurecer sus sanciones contra Corea del Norte en respuesta al reciente ensayo nuclear llevado a cabo por Pyongyang.

Las nuevas medidas atacan principalmente al sector financiero, al vetar la venta de oro y materiales preciosos y la compra de deuda pública coreana y al prohibir a los bancos norcoreanos abrir nuevas sucursales en Europa y a los europeos hacerlo en el país asiático.

Además, las sanciones incluyen un veto a la exportación de ciertos componentes que puedan ser utilizados en la fabricación de misiles y añaden nuevos nombres a la "lista negra" comunitaria.