La sangre completa y el plasma no están considerados medicamentos en España, ha asegurado hoy en el juicio de la Operación Puerto el jefe del departamento de Medicamentos de Uso Humano de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, César Hernández García.

Determinar si la sangre es o no un medicamento es una de las claves del juicio, ya que el artículo 361 del Código Penal por el que los acusados se enfrentan a una pena de dos años de prisión habla de "los que expendan o despachen medicamentos deteriorados o caducados o que incumplan las exigencias técnicas (...) y con ello pongan en peligro la vida o la salud de las personas".

Hernández, que ha comparecido como perito en la vista oral, ha explicado que la sangre no está incluida en el Real Decreto 1347/2007 por el que se regula el procedimiento de autorización, registro y condiciones de dispensación de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente, por lo que en España no se considera un medicamento.

El perito ha añadido que en otros países la sangre sí se considera como un "medicamento biológico", pero que en España, por razones históricas -y debido principalmente a que la donación es altruista y en ella no interviene la industria farmacéutica-, ha quedado regulada fuera del ámbito de los medicamentos.

"En España, donde la donación es altruista, no cabe la producción industrial de sangre", ha dicho Hernández, que ha agregado que son los hospitales y los centros de transfusión los encargados de almacenar y conservar la sangre, mientras que en otros países, "igual que se puede recolectar plasma para fabricar medicamentos derivados, se puede recolectar sangre".

El experto ha admitido que, en ocasiones, la sangre tiene funciones fisiológicas -por ejemplo, cuando se transfunde para corregir una anemia-, pero ha insistido en que no se ha regulado como medicamento, al contrario que algunos derivados de la misma, como los factores de coagulación o las inmunoglobulinas.

Preguntado si un particular puede conservar sangre en su casa -el médico Eufemiano Fuentes almacenaba en bolsas la extraída a los deportista- el experto ha respondido: "No sé cuales son las normas de calidad exigidas para ello, pero me parece difícil de entender que eso pueda llevarse a cabo".

Además, en caso de que esa sangre, como hacía Fuentes, fuera congelada y luego descongelada para su reinfusión, el perito ha dicho que "el procedimiento debería estar incluido en los protocolos de calidad y autorizado por las autoridades sanitarias".

Como en el caso de la sangre, tampoco el plasma completo ni las células sanguíneas -como los glóbulos rojos-, si no son manipuladas, se consideran medicamentos, ha señalado Hernández, que ha añadido que la sangre la sangre no tiene ficha técnica porque ésta solo la poseen "los medicamentos que son de producción industrial".

La Ley del Medicamento sí considera como tales "los derivados de la sangre, del plasma y de los demás fluidos, glándulas y tejidos humanos, cuando se utilicen con finalidad terapéutica", pero de la sangre y demás fluidos, glándulas y tejidos humanos que se utilizan para su obtención solo dice que "procederán, en todo caso, de donantes identificados y obtenidos en centros autorizados".