El Instituto Internacional de Prensa (IPI, por sus siglas en inglés) instó hoy a Brasil a aprobar una ley que frenaría la violencia contra periodistas al facilitar la persecución jurídica de los autores de esos crímenes.

"La impunidad está alimentando un círculo de violencia contra los pocos reporteros que se atreven a tocar temas tan delicados como el tráfico de drogas y la corrupción", declaró Anthony Mills, subdirector del citado instituto con sede en Viena.

Para Mills, citado por el IPI en un comunicado, "es preocupante que, mientras las cifras de asesinatos de periodistas aumentan, el valor o la habilidad de hacer justicia disminuye".

El IPI exige al Congreso y al Gobierno del país sudamericano que adopten medidas eficaces para frenar la violencia hacia los medios.

"Instamos al Congreso de Brasil a que apruebe el proyecto de ley que dará la competencia necesaria a las autoridades federales en investigaciones donde la policía del Estado no ha tenido éxito", aseveró Mills en la nota.

Como ejemplo, el comunicado recuerda el asesinato a manos de unos pistoleros del periodista Paulo Rocaro en abril de 2012, aún sin esclarecer porque los vacíos de jurisdicción entre las policías militar, civil y federal implicadas obligaron a detener la investigación del caso.

Además, fue asesinado uno de los agentes que investigaba ese homicidio.

El instituto, una red internacional de propietarios y directivos de medios de prensa, denuncia lo desprotegidos que se encuentran los medios de comunicación ante las frecuentes agresiones, un factor que contribuye a que Brasil, con 11 periodistas asesinados desde 2011 por razones que se creen vinculadas a su trabajo, sea el segundo país más peligroso del mundo para los periodistas, detrás de México.