La bloguera disidente cubana Yoani Sánchez llegó el lunes a Brasil y conmemoró la oportunidad de dejar su país por primera vez después de seis años de intentos frustrados.

Sánchez llegó en horas de la madrugada a la ciudad de Recife, su primera escala en Brasil, donde fue recibida por simpatizantes y unos 30 manifestantes que le gritaron "vendida" y la acusaron de recibir financiamiento del gobierno de Estado Unidos. El grupo gritó consignas contra el bloqueo norteamericano a Cuba.

En su blog escribió que "el aeropuerto de Recife (fue) un lugar para el abrazo. Allí encontré a muchas personas que durante han años me han apoyado en mi empeño de viajar fuera de las fronteras nacionales. Hubo flores, regalos y hasta un grupo de gente insultándome que me gustó mucho".

Agregó que la manifestación contra su visita le permitió decirle al grupo que sueña con que "algún día en mi país la gente se pudiera expresar públicamente así en contra de algo, sin represalias".

Desde Recife la activista se trasladó en avión a Salvador, capital del estado nororiental de Bahia, desde donde viajó en automóvil a la ciudad de Feira de Santana, unos 100 kilómetros al oeste de Salvador, donde participará la noche del lunes de la exhibición del documental "Conexión Cuba-Honduras", del brasileño Claudio Galvao, quien la entrevistó para la cinta sobre la libertad de expresión en esos dos países.

Sánchez tenía prohibido salir de Cuba desde hace una década, pero se benefició de una relajación en las restricciones de viaje de la isla de gobierno comunista.

La posibilidad de que Sánchez pudiese viajar efectivamente fuera de la isla era vista como una prueba clave de la nueva ley migratoria de Cuba.

Esa ley es una de las reformas más significativas del presidente cubano Raúl Castro para reformar algunos elementos de la economía, el gobierno y la sociedad.

Otras escalas de Sánchez incluyen Estados Unidos, México, República Checa, Alemania, Italia, Holanda, Perú, España, Suecia y Suiza. Están pendientes posibles visitas a Chile y Argentina.

Poco antes de tomar el avión a Salvador, en el aeropuerto de Recife, Sánchez, de 37 años, se mostró emocionada por la posibilidad de viajar al exterior después de numerosos intentos frustrados.

"Durante seis largos años traté casi 20 veces de salir de mi país en forma temporal y siempre recibí la misma respuesta, 'usted no está autorizada a viajar'. Ahora finalmente las fronteras de la isla se abrieron para mí y tengo esperanzas de que se puedan abrir también para muchos otros colegas", declaró a periodistas.

La revista brasileña Veja publicó el fin de semana que diplomáticos cubanos y grupos de izquierda de Brasil elaboraron un dossier con información para denigrar a la bloguera que sería difundido por redes sociales durante la estadía en el país sudamericano.

"Eso no me sorprende porque sé que es parte de una guerra de informaciones", declaró en una entrevista con el diario A Tarde de Salvador. "Claro que no me gusta saber que eso sucede pero entiendo que parte de mi profesión es enfrentar este cerco".

La embajada cubana en Brasilia no se pronunció sobre la versión de Veja y el gobierno brasileño no respondió pedidos para que comentaran el tema.

El cineasta que invitó a Sánchez a Brasil, Galvao, dijo que ya enfrentó problemas similares en el pasado con la invitación para que llegara a Brasil la autora del blog Generación Y.

Recordó que la exhibición de la película con presencia de la activista cubana estaba programada para la ciudad de Vitoria da Conquista, en el sur del estado de Bahia, pero fue trasladada a Feira de Santana, en el centro del estado, luego de que la alcaldía de la primera ciudad retirara el apoyo.

"La alcaldía de Vitoria da Conquista está gobernada hace muchos años por el PT (Partido de los Trabajadores, de izquierda y en el poder en Brasil), parece que tuvo presiones del partido para que no recibieran a Yoani" Sánchez, dijo Galvao a The Associated Press.

La oficina de prensa de la alcaldía confirmó que había retirado el apoyo financiero ofrecido para la visita de la bloguera pero indicó que lo hizo por problemas presupuestarios.

"El hecho que Yoani esté volando hacia... Brasil es una muestra de que algo está cambiando", comentó Ted Henken, profesor especializado en Latinoamérica en el Colegio Baruch de Nueva York. "Es algo positivo", agregó el hombre que coordinó el programa de Sánchez en Estados Unidos.

Durante los últimos 50 años y hasta el 14 de enero del presente año, la ley cubana establecía que los cubanos debían obtener además de su pasaporte, un permiso de salida del país llamado "tarjeta blanca", algo que podía ser denegado a personal de salud, científicos, funcionarios de diferentes niveles y a disidentes.

La reforma migratoria de Castro flexibilizó los trámites: ahora para viajar los cubanos deben tener el pasaporte y la visa del país de destino, sin embargo existe un artículo que limita la salida de ciertas personas, las que están sometidas a procesos penales o las que están consideradas como de seguridad nacional.

Otros disidentes ya viajaron como Eliecer Ávila que está en Suecia, o Rosa María Payá, hija del fallecido disidente Oswaldo Payá, que se encuentra en España. También recibió recientemente su pasaporte Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, sin embargo, le fue denegado a Gisela Delgado, quien fue miembro de ese grupo disidente.

"Esto será como la vuelta al mundo en 80 días, no quiero estar más porque no me gusta separarme mucho de mi familia... tengo muchas cosas que hacer aquí... aunque todavía no me he ido ya quiero volver", concluyó Sánchez.