Protestas multitudinarias tuvieron lugar el domingo en más de una decena de ciudades españoles en contra de los planes del gobierno para privatizar parcialmente el sistema de salud pública, en momentos en que numerosas personas ven con recelo los motivos de esa medida.

Miles de personas marcharon en Madrid y Barcelona en la tercera "marea blanca" del año a favor de la sanidad pública, movilización que recibe este nombre debido a las batas blancas que llevan puestas numerosos inconformes.

La atención de salud y la educación son administradas por las 17 regiones semiautónomas de España y algunas de estas endeudadas, como Madrid, han anunciado la privatización parcial de algunos servicios.

Un gran número de usuarios han manifestado abiertamente sus sospechas de que la medida sea más de índole política que un intento para reducir costos.

El empleado público Javier Tarabilla afirmó que el estado de bienestar está siendo desmantelado para entregarlo al sector privado.