Presuntos rebeldes de las FARC dinamitaron un tramo del segundo oleoducto más grande del país, informaron el domingo las autoridades.

El ataque se produjo el sábado aproximadamente a las 8:00pm (0100GMT) en una zona rural del municipio de Teorama, en el departamento de Norte de Santander y a unos 470 kilómetros al noreste de Bogotá, indicó en diálogo telefónico el general Marco Lino Tamayo, comandante de la fuerza de tarea "Vulcano" del ejército y con jurisdicción en aquella zona del país.

Tamayo aseguró que el ataque fue el cuarto en lo que va de este año y que el de anoche logró romper la tubería, que tiene 780 kilómetros de extensión desde campos petroleros en el departamento de Arauca, vecino a Norte de Santander, hasta el puerto de Coveñas, sobre la costa Caribe, al norte del país. El oficial no indicó cuánto crudo pudo haberse derramado, ni la oficina de prensa de la estatal Ecopetrol atendió de inmediato llamados telefónicos.

La red de transporte colombiana es de alrededor de 9.000 kilómetros entre oleoductos y poliductos, de acuerdo con Ecopetrol, propietaria del tubo Caño Limón-Coveñas, el segundo más grande del país después del Oleoducto Central (Ocensa), de 837 kilómetros de longitud.

La estadounidense Occidental es la que extrae el crudo del campo Caño Limón, que alimenta la tubería que lleva unos 80.000 barriles de crudo diarios, y que se destina a la exportación.

Guerrillas como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) con frecuencia atentan contra el Caño Limón-Coveñas argumentando que se oponen a la explotación de los recursos naturales por parte de multinacionales.