El vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, obtendría un 50 % de los votos frente a un 36 % del líder opositor, Henrique Capriles, en el caso de que Venezuela celebrara elecciones presidenciales anticipadas, según un sondeo difundido hoy por la encuestadora Hinterlaces.

La encuesta de Hinterlaces, hecha con base en 1.230 entrevistas entre el 30 de enero y el 9 de febrero con un margen de error de 2,9 %, señala que en caso de elecciones anticipadas un 50 % de los venezolanos votaría por Maduro y un 36 % lo haría por Capriles.

Asimismo, un 0,6 % dijo que no votaría por ninguno y un 0,8 % prefirió no responder, pero Hinterlaces no especificó la intención de voto del 12,6 % restante.

El actual presidente del país, Hugo Chávez, de 58 años, en el poder desde 1999 y reelegido en los comicios de octubre pasado, no tomó posesión el 10 de enero, como establece la Constitución, porque su estado de salud no le permite volver a Venezuela desde Cuba, donde está hospitalizado desde diciembre tras una cuarta operación de cáncer.

Los resultados de la encuesta Monitor País, que también evalúa el desempeño de la gestión gubernamental o de la oposición, fueron difundidos a través de la cuenta de Twitter de Hinterlaces y reproducidos por varios medios locales, entre ellos la televisión estatal VTV.

Oficialmente las únicas elecciones convocadas para este año son los comicios locales para el próximo 14 de julio, pero los interrogantes entorno a la evolución de la salud de Chávez han alimentado varias conjeturas.

Estas dibujan escenarios que van desde la posibilidad de que Chávez retorne al poder y cumpla su nuevo mandato (2013-2019) o, como ya lo había sugerido él mismo, se retire y dé paso a una nueva elección para la que ungió como su candidato a Maduro.

Más allá de la intención de voto, el sondeo resalta que un 56 % de los encuestados cree que Maduro ganaría las elecciones, un 30 % que lo haría Capriles y un 14 % no respondió.

Según la Constitución venezolana, solo se celebrarían elecciones anticipadas en caso de falta absoluta del presidente, lo que pasaría, principalmente, por su muerte, su renuncia o su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia.

Una vez declarada la falta, la Carta Magna establece que se debe proceder a una nueva elección dentro de los treinta días siguientes quedando interinamente frente a la Presidencia el Presidente del Parlamento, si el mandatario no ha sido juramentado, o el vicepresidente, en caso de haber sido ya juramentado.

En enero pasado, el Supremo venezolano avaló postergar el acto de juramento del cargo hasta que Chávez se recuperara y la continuidad del Ejecutivo que lidera Maduro, lo que es muy criticado por la oposición.