Kosovo celebra hoy el quinto aniversario de la declaración unilateral de su independencia, proclamada a pesar de la oposición de Serbia y tras una guerra en la que intervino la OTAN.

En las calles y avenidas de Pristina ondean las banderas nacionales y de los grandes países occidentales que han apoyado y reconocido a la nación más joven de los Balcanes, como Estados Unidos, Alemania o el Reino Unido.

Esta mañana, los líderes políticos rindieron tributo a los héroes de la joven nación, ante las tumbas de los caídos en la lucha armada contra las fuerzas serbias en el conflicto de los años 1998-1999.

El principal acto de esta festividad es una sesión especial del Parlamento esta tarde, en la que se recordará a aquella del 17 de febrero de 2008 en la que se declaró la soberanía kosovar.

El programa incluye un desfile de las fuerzas de seguridad de Kosovo hacia la plaza "Madre Teresa", la principal de Pristina.

También en la capital se celebran varios conciertos a lo largo de la jornada que concluirá a medianoche con fuegos artificiales.

Como un obsequio en este aniversario, en un comunicado conjunto con el primer ministro kosovar, Hashim Thaci, la consejera presidencial para asuntos políticos del presidente egipcio, Pakinam Sharkawy, de visita en Pristina, anunció hoy que su país reconocerá la soberanía de Kosovo en un futuro próximo.

Al declararla hace exactamente un quinquenio, cientos de miles de albanokosovares se echaron entonces con euforia a las calles de la capital, un júbilo y optimismo hoy empañados por la acumulación de problemas y los grandes desafíos que afrontan los 1,8 millones de habitantes del país.

Con un desempleo superior al 40 % y una renta per cápita anual de apenas unos 2.300 dólares por año, la economía apenas ha mejorado desde entonces y las instituciones estatales son aún muy débiles para luchar eficazmente contra el crimen organizado y la corrupción.

También a nivel internacional es largo aún el camino a recorrer, pues persisten las tensiones con los serbios y Kosovo no puede ser miembro de la ONU mientras Rusia, aliada de Serbia, continúe vetando su entrada.

Casi la mitad de los países miembros de Naciones Unidas aún no han reconocido a Kosovo como Estado independiente, entre ellos, China, la India o España, además de Rusia.

No obstante, los cinco años de independencia también han tenido algunos efectos positivos, como la mejora de las escuelas y de la red de carreteras, o los aumentos en los sueldos del personal educativo, sanitario y de las pensiones.