El rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza y su compatriota Alejandro Talavante salieron en hombros en el cierre de la temporada grande en la Monumental Plaza México, al cortar dos orejas cada uno, pues el rabo que se otorgó a Talavante lo rechazó al ser protestado.

Los diestros mexicanos Fermín Spínola cortó una oreja y Víctor Mora, con pésimo lote, se fue de vacío.

Con una entrada calculada en 30.000 personas, se lidiaron en su orden toros de Los Encinos para rejones, primero y quinto, Marrón, Campo Hermoso, La Soledad, San Diego de los Padres, Barralva y Xajay.

De los buenos los dos de Los Encinos, el que abrió plaza premiado con vuelta al ruedo, con emoción el de Campo Hermoso, manejables los de Marrón y Diego de los Padres, cumplió el de Barralva y malos sin atenuantes La Soledad y Xajay. Todos bien presentados y justo de presencia el de Campo Hermoso.

Hermoso de Mendoza tuvo una actuación magnífica. El navarro se lució en el primero mostrándose en toda su capacidad y mató de rejón de muerte. Cortó dos orejas, con algunas protestas la segunda con vuelta al ruedo. Con el quinto estuvo más elegante y templado, una pena que con el rejón de muerte descordó al toro y eso le restó todo el mérito y hubo división de opiniones con más aplausos.

Spínola también tuvo una muy buena labor. En su primero que al final se paró, estuvo bien en los tres tercios. Con la muleta realizó una faena con firmeza y torería, mató de pinchazo y estocada para salida en el tercio. En el quinto la faena reunió mejor estructuración, tras un segundo tercio admirable. El astado tuvo pocos muletazos y Fermín lo mató de estocada. Fue premiado con una bien ganada oreja.

Talavante, con el tercero, estuvo bien con el capote y con la muleta realizó una faena en la que lució su toreo de inventiva y muchos pases cambiados y algunos sin ayudado. Lástima que mató de feo espadazo a medio lomo. Fue premiado con las dos orejas y el rabo, este protestado y el extremeño ni lo paseó. Con el séptimo, que tampoco terminó bien, estuvo decidido, sacándole buenos muletazos y mató de pinchazo y estocada. Escuchó palmas.

Mora corrió con mala suerte, su lote fue pésimo y no le dio opciones. En el cuarto, el toro sin calidad y con la cara a media altura, se esforzó sin lograr el propósito. Mató pronto y se silenció su actuación. El octavo se vino abajo, muy parado, y el de Aguascalientes intentó y logró momentos de mérito no apreciados por el público. Mató de dos pinchazos y estocada y escuchó un aviso. Silencio.

Hermoso y Talavante salieron en hombros de la plaza, dando por concluida la temporada grande en La México.