El teólogo disidente Hans Küng teme que, tras la renuncia de Benedicto XVI, se genere una especie de "papado en la sombra", dominado por el entorno de Joseph Ratzinger y especialmente por su secretario, Georg Gänswein.

"Existe la amenaza de que Benedicto XVI sea un papa en la sombra, ya que a pesar de su renuncia seguirá teniendo indirectamente mucha influencia", apunta el teólogo suizo, en declaraciones al semanario "Der Spiegel".

Ratzinger mantendrá una posición en el Vaticano, argumenta Küng, y también a su secretario, que seguirá siendo prefecto del nuevo pontífice.

"Esto es una nueva forma de nepotismo", sostiene Küng, para quien "a ningún párroco le gusta que su antecesor esté junto a la puerta de su parroquia y observe lo que hace".

Küng considera que el nuevo papa debe ser "alguien que no viva en la Edad Media", sino que apueste por la reforma y la modernidad.

Küng fue compañero de estudios de Joseph Ratzinger en la Universidad de Tubinga (sur de Alemania), pero luego se convirtió en el principal crítico del oficialismo en el Vaticano y en 1979 la Iglesia católica le inhabilitó para la docencia.

Una gran mayoría de los alemanes espera que, tras la renuncia de Benedicto XVI, se produzca una apertura de la Iglesia católica, según una encuesta difundida hoy por el instituto demoscópico YouGov.

Un 80 % de los encuestados se pronuncian a favor de reformas en la moral sexual y el celibato, frente a un 7 % que lo hace en sentido contrario.