Los pasajeros que por fin escaparon de la pesadilla del crucero Triumph de la línea Carnival eligieron entre varias opciones: algunos se alojaron en hoteles y otros tomaron autobuses o vuelos tras pasar cinco días en un buque en el Golfo de México paralizado por un incendio en la sala de máquinas.

El navío vacacional con unas 4.200 personas a bordo atracó el jueves por la noche en Mobile ante la algarabía de los pasajeros hartos de inodoros desbordados, hedor y escasez de alimentos.

"¡Hogar, dulce hogar, Alabama!", decía uno de los carteles que los pasajeros colgaron a los costados del barco de 14 pisos mientras muchos celebraban la llegada desde la cubierta. La sirena del buque sonó varias veces cuando cuatro remolcadores lo dejaron en la costa a las 9.15 p.m. hora local.

"Fue horrible, verdaderamente horrible", se quejó María Hernández, de Angleton, Texas, mientras recordaba cuando se despertó el domingo en su cabina por el humo del incendio. Y después narró cómo pasaron los días siguientes en medio del calor y el hedor.

El desembarco de todos los pasajeros tardó unas cuatro horas.

Vance Gulliksen, vocero de Carnival, dijo que se les dieron tres opciones a los pasajeros: tomar un autobús hasta Galveston, Texas, para retirar los automóviles estacionados en el puerto de partida del crucero; abordar un autobús a Nueva Orleáns para alojarse en un hotel antes de tomar vuelos fletados a sus destinos, o arreglar para que familiares o amistades los recogiesen en Mobile.

Gulliksen agregó que unos veinte vuelos chárter partirían de Nueva Orleáns el viernes para llevar a su destino a los pasajeros que se quedaban en hoteles.

Casi 2.000 viajeros llegaron al Hilton de Nueva Orleáns en la madrugada, y pocas horas después muchos tomaban un vuelo chárter a Houston. Desde allí podrían tomar conexiones a sus ciudades o abordar un autobús fletado para recoger sus automóviles en Galveston.

"Me siento muy bien de estar nuevamente en tierra y ver que tengo opciones", comentó Tracey Farmer de Tulsa, Oklahoma. "Estoy lista para ver a mi familia. Para ellos ha sido más difícil, creo, porque se han preocupado mucho por nosotros".

Los autobuses empezaron a llegar al puerto de Galveston el viernes por la mañana después de un viaje de ocho horas desde Mobile. La policía del puerto dijo que unas 800 personas llegarían para recoger sus automóviles o para tomar otros autobuses hasta sus destinos.

Elaine Roberts de Gainesville, Texas, y su familia estuvieron entre los primeros en llegar a Galveston. Dijo a la emisora KHOU-TV que las condiciones en el barco de Carnival eran de "cloaca".

Galveston es el puerto de donde partió el buque accidentado, que el domingo quedó inmovilizado debido al incendio cuando estaba a 240 kilómetros (150 millas) de la península de Yucatán en México.

El director general de Carnival, Gerry Cahill, se disculpó por el sistema de altavoces mientras los pasajeros desembarcaban.

"Agradezco la paciencia de nuestros huéspedes y su habilidad para lidiar con la situación. Y quisiera reiterar mi disculpa anterior. Sé que las condiciones a bordo eran muy pobres", agregó. "Nos enorgullecemos de suministrar a nuestros huéspedes una gran experiencia de vacaciones, y claramente fallamos en este caso particular".

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Los periodistas de Associated Press Ramit Plushnick-Masti en Houston, Stacey Plaisance en Nueva Orleans, Bob Johnson en Montgomery (Alabama) y Melissa Nelson-Gabriel en Mobile (Alabama) contribuyeron a este informe.