Una advertencia de la embajada de Estados Unidos a los turistas estadounidenses de que podrían ser víctimas de secuestros en Cusco, e incluso en la ciudadela inca de Machu Picchu, ha generado profundo malestar en las autoridades peruanas y cusqueñas, que se han apresurado a desmentir que haya peligro de secuestros en su principal destino turístico.

En la víspera la embajada estadounidense en Lima emitió un comunicado a través de su cuenta en la red social Facebook, dirigido a ciudadanos estadounidenses en el que señala que ha recibido información de que "miembros de una organización criminal estarían planeando secuestrar turistas estadounidenses en la región del Cusco, incluyendo Machu Picchu". Dijo que no conocían los posibles blancos ni los métodos que serían utilizados pero que "la amenaza es creíble al menos hasta finales de febrero del 2013". Además dijo que ha prohibido a personal de la embajada realizar viajes a Cusco y a Machu Picchu.

Las autoridades peruanas reaccionaron con sorpresa ante la advertencia de la embajada y rechazaron que haya algún peligro de secuestro para los miles de turistas que viajan a Cusco y visitan la ciudadela inca, que es su mayor atractivo turístico y Patrimonio Cultural de la Humanidad, ubicada a 500 kilómetros al sudeste de Lima.

"Lamento esta manifestación del gobierno americano, ojalá que la misma embajadora pueda rectificarse, porque está habiendo un daño directo e indirecto. El turismo es un tema sumamente sensible, estarían dañando lo que es la parte del ingreso de divisas a nivel nacional", dijo el viernes el alcalde de Cusco, Luis Flórez en Lima, tras una reunión que sostuvo el presidente Ollanta Humala con diversos alcaldes del país.

Las autoridades cusqueñas afirman que en las áreas turísticas de Cusco no se registran secuestros de visitantes extranjeros.

Al ser consultada la embajadora de Estados Unidos en Lima, Rose Likins, sobre el motivo de la advertencia el jueves, dijo que se veían en la obligación de alertar a sus ciudadanos porque tenían información de "fuentes confiables".

El gobierno, sin embargo, ha desestimado las informaciones que la embajada dice conocer.

"Es una información que no ha sido corroborada por las autoridades peruanas", afirmó el jueves el presidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez.

El ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Silva, reiteró en una conferencia de prensa, acompañado de representantes de los gremios turísticos de Cusco, que no existe ninguna información respecto de posibles secuestros en Cusco, y que la advertencia estadounidense "no implica necesariamente la existencia comprobada de las situaciones aludidas".

"Estamos trabajando por desarrollar el turismo, estamos transmitiendo confianza al turista extranjero para que venga al país, y lamentablemente esto puede generar cierta duda", manifestó.

Carlos Canales, presidente de la Cámara Nacional de Turismo, señaló el viernes que la advertencia de la embajada estadounidense puede dañar la imagen del Perú.

"Todas son especulaciones, lo real es que el ministro del Interior y la Policía Nacional han garantizado que no existe nada que vaya a afectar la visita de un turista, sea funcionario público o no, nacional o extranjero hacia el destino Cusco y Machu Picchu", manifestó.