Miles de personas participaron hoy en el funeral por una mujer de 36 años, que falleció el pasado miércoles tras los disturbios en su aldea al norte de Manama, en unas exequias que se convirtieron en una protesta contra el régimen.

Según su familia y la oposición, Amina Sayed Abdala murió el pasado miércoles como resultado de su exposición al lanzamiento masivo de gas lacrimógeno junto a su casa, en el pueblo de Abu Seba, que es escenario frecuente de choques entre policía y manifestantes.

Sin embargo, las autoridades han señalado que la muerte fue consecuencia de una enfermedad pulmonar previa de la víctima.

Por otra parte, el Gobierno bareiní informó hoy de la muerte anoche de un policía, identificado como Mohamed Asif Jan y de nacionalidad paquistaní, en la localidad de Sehla, al sur de la capital, en los disturbios con motivo del segundo aniversario del estallido de la revuelta reformista en este país.

Según el jefe de Seguridad Pública, Tarik Hasan al Hasan, la muerte del agente se produjo por el impacto de un "proyectil" sin identificar que fue lanzado por los manifestantes.

Los choques se prolongaron hasta bien entrada la noche, como pudo confirmar Efe, y se espera que hoy los grupos de la oposición realicen una manifestación masiva en el norte de este pequeño reino del golfo Pérsico, gobernado por una monarquía de la minoritaria comunidad suní.