El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, lleva tres días esperando a que su homólogo ruso, Sérguei Lavrov, le devuelva una llamada telefónica que no obtuvo respuesta el martes, reconoció hoy el Departamento de Estado.

El nuevo titular de Exteriores estadounidense incluyó a Lavrov en su ronda de llamadas después de que Corea del Norte efectuara su nuevo ensayo nuclear, pero el jefe de la diplomacia rusa no se puso al teléfono.

El Departamento de Estado indicó entonces que Lavrov se encontraba de viaje y que Kerry confiaba en que le devolviera ese mismo día la llamada, en la que también quería consultar sobre la situación en Siria.

Sin embargo, hasta ahora "no han estado en contacto por teléfono", según admitió hoy la portavoz de la diplomacia estadounidense, Victoria Nuland.

"Estamos dejando claro que queremos hablar si ellos quieren. Si están demasiado ocupados o tienen otros compromisos, nuestra oferta se mantiene y seguiremos con otros asuntos diplomáticos", añadió.

La predecesora de Kerry, Hillary Clinton, ya experimentó al menos en una ocasión la falta de disponibilidad de Lavrov, que se mostró reticente a devolverle una llamada acerca de Siria a finales del año pasado.

"Francamente, no es raro, en nuestra experiencia reciente, que cuando Lavrov está lejos de su capital no devuelva las llamadas hasta que vuelve a casa", indicó Nuland.

Kerry ya mantuvo una larga conversación con Lavrov el pasado 6 de febrero, durante su primera semana en el Departamento de Estado, en la que hablaron sobre Siria y la tensión generada entre Moscú y Washington por la prohibición rusa de las adopciones de niños de su país por familias de Estados Unidos.

Este miércoles, Kerry expresó a periodistas su "esperanza de que pueda haber una ecuación en la que los rusos y estadounidenses podamos, de hecho, encontrar más terreno común" con respecto a Siria.

En concreto, Washington busca el apoyo de Moscú para convencer a la cúpula del régimen de Bachar Al Asad de que acepten la oferta de diálogo de Ahmed Muaz al Jatib, líder de la Coalición para las Fuerzas de la Revolución y la Oposición Siria (CNFROS).

"Seguimos pidiendo a los rusos que corten su apoyo militar y económico al régimen de Al Asad, pero también que se unan a nosotros en apoyar la oferta de Al Jatib de hablar con ciertos miembros del régimen sobre una transición", señaló hoy Nuland.

A principios de este mes, Rusia mostró abiertamente su satisfacción por la llegada al Departamento de Estado de Kerry, dado que acusaba directamente a Clinton de la creciente tensión bilateral en torno a asuntos como Siria, las adopciones y la ley Magnitski, por la que EE.UU. impuso sanciones a ciertos funcionarios rusos. EFE