La obra "El anarquismo mágico", de Julia Rometti & Victor Costales, ha logrado el Premio illy Sustain Art, dirigido a artistas que exponen su trabajo en la sección Solo Projects: Focus Latinoamérica, que por tercer año consecutivo es uno de los proyectos que más interés despierta en ARCO.

Esta presencia especial de Latinoamérica en la feria madrileña se plantea como una investigación y análisis del actual panorama artístico latinoamericano, uno de los más activos internacionalmente.

Un equipo formado por Inti Guerrero, Catalina Lozano, Gabriel Pérez Barreiro, Alexia Tala y Cristiana Tejo, comisarios de diferentes países con una mirada muy diversa, ha sido el encargado de seleccionar los 21 proyectos que forman el programa, que cuenta con la colaboración de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) .

La forma de trabajar en este programa hace, en opinión de la mexicana Catalina Lozano, que se consiga una mezcla de proyectos en los que no hay un tema o un hilo conductor. "Se trata de mostrar una representación variada de diferentes generaciones de galerías, alguna de ellas muy establecidas y otras muy jóvenes".

En declaraciones a Efe, la comisaría comentó que en su selección ha tratado de "rescatar prácticas artísticas que cuestionan y revisan los discursos dominantes sobre Latinoamérica o que, con una mirada crítica, replantean lecturas simplistas de su historia".

Lozano se mostró muy satisfecha con el resultado de la selección de todos los comisarios que está teniendo muy buena acogida y destacó el hecho de que la Plataforma Fundación ARCO decidiera ayer la compra de la obra "Inserción arqueológica" del mexicano Eduardo Abaroa, representado por la galería Kurimanzutto (México).

Esta obra, que pasará a formar parte de los fondos de la institución, está compuesta por una serie de cinco impresiones digitales. Para llevarla a cabo, el artista compró en el mercado negro piezas prehispánicas que luego fotografió con un estilo estético similar al de los libros de arqueología.

Después, el artista colocó cada pieza por separado en una mochila o bolsa que fue dejando en los casilleros de la consigna del Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México. Así, estas piezas se quedarán allí insertadas clandestinamente en el museo, ya que las llaves de las consignas donde se encuentran forman parte de cada una de las obras.

En los últimos años, el arte de Latinoamérica está despertando una destacada atención internacional. Esto, según Lozano, no se debe a que ahora sea mejor sino a que se ha puesto la mirada "en mercados como los de México o Brasil, que son muy importantes".

A ello se une el hecho de que destacados creadores latinoamericanos llevan más de una década trabajando fuera de sus países, como Francois Bucher o Mariana Castillo, presentes en Focus Latinoamérica.

Con el movimiento de los artistas por todo el mundo hace muy difícil, en su opinión, tratar de definir el arte que se hace allí. "Es muy diverso, hay un poco de todo, con creadores que utilizan diferentes lenguajes".

En cuanto a los mercados más emergentes, la comisaria comentó que Colombia está generando mucha atención, al igual que Cuba, donde, además de reconocidos artistas que se fueron del país, existen "pequeñas iniciativas que dinamizan las escenas locales".

La labor de instituciones como el Museo Reina Sofía de Madrid es fundamental para Lozano. "Se trata de una institución que hace una labor increíble para dar visibilidad al arte latinoamericano, con exposiciones muy bien investigadas. Es la primera institución en Europa que ha enfocado programas con un discurso más crítico".

Al conocimiento plural de la riqueza y complejidad del arte latinoamericano contribuyen proyectos como el de la cubana Glenda León que, en la galería Magnan Metz de Nueva York, muestra su visión del "Tiempo perdido", a través de diez toneladas de arena sobre las que hay un reloj de arena cortado por la mitad.

"Para mi, el tiempo perdido es aquel que empleamos sin amor, sin hacer cosas a conciencia", comentó a Efe la artista que como contrapartida propone en siete pequeños dibujos, algunos adquiridos por la coleccionista Ella Fontanals Cisneros, diferentes formas de salvar el mundo.

Otro de los proyectos que despierta interés es el del artista brasileño Nelson Uchôa, quien muestra en la galería Sim de Curitiba un trabajo centrado en vistosos y coloridos paraguas a través de los cuales trata la luz del este de su país.

Su proyecto está formado por una gran obra realizada con pintura acrílica y recortes de paraguas. Junto a ella, una escultura creada también con paraguas y una fotografía en la que se puede contemplar la aridez de un terreno que se ilumina con los paraguas colgados a modo de hojas en un árbol seco, interfiriendo así en la naturaleza.

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Por Mila Trenas