Cientos de miles de suníes iraquíes se manifestaron hoy contra el gobierno en diferentes puntos del país, aunque el ejército impidió a decenas de miles más desplazarse a un barrio de Bagdad para participar en una oración y una protesta multitudinarias.

Las autoridades iraquíes rechazaron el plan de los organizadores de las protestas de llevar a cabo la gran "oración unificada" en la mezquita de Abi Hanifa, en el barrio de Al Azamiya, en el norte de Bagdad.

Por ello, se celebraron "rezos unificados" en las ciudades más importantes de los suníes en las provincias de Nínive, Kirkuk, Salahedin y Diyala, en el norte; y Al Anbar, en el oeste, además de en las zonas suníes de Bagdad.

El imán que dirigió el rezo en Al Faluya (provincia de Al Anbar), jeque Hasan Suheil al Yamili, instó a los manifestantes a tener paciencia y a permanecer firmes en sus demandas.

"Ellos (el Gobierno) apuestan por vuestra debilidad. ¿Acaso os sentís derrotados? Que el mundo escuche que nosotros seguimos firmes", recalcó el clérigo.

Decenas de miles de personas participaron después de la oración en una manifestación en Al Ramadi, en esa misma provincia, para pedir la liberación de los presos políticos y poner fin a la exclusión y la marginación.

Por su parte, el imán de la mezquita Abi Hanifa criticó las medidas de seguridad que impuso el Ejército iraquí en torno a la zona, y aseguró que "los habitantes de Al Azamiya no desean este tipo de protección de parte de las tropas, ya que impedir que la gente llegue a la mezquita tiene un objetivo sectario contra una comunidad específica".

Manifestaciones similares tuvieron lugar en las demás ciudades de mayoría suní de Irak.

El pasado martes, el Ministerio del Interior rechazó autorizar la gran manifestación y el rezo unificado en Bagdad -en los que iban a participar cientos de miles de suníes del norte y oeste del país- por motivos de seguridad.

Para impedir la afluencia de suníes, las autoridades cerraron las carreteras y accesos que conducen a Bagdad, y extremaron las medidas en torno a las sedes del Gobierno y el Parlamento.

Ayer, el portavoz de los manifestantes de Al Anbar, jeque Said al Lami, anunció en un comunicado la cancelación del rezo unificado en la mezquita bagdadí, aunque destacó que "se avistan signos de victoria en el horizonte después de que al Gobierno le asustase el estruendoso grito de la manifestación del viernes pasado".

En esa manifestación, los habitantes de Al Anbar amenazaron con llegar hoy, viernes, a la mezquita Abi Hanifa.

Desde hace semanas, Irak es escenario de protestas en las provincias de mayoría suní, que exigen -entre otros puntos- la liberación de los detenidos, la derogación de la ley antiterrorista y la discriminación que los suníes creen que existe por parte del gobierno del primer ministro, Nuri al Maliki, de confesión chií.