El secretario de Defensa de EE.UU., Leon Panetta, confesó hoy que el regalo de San Valentín que más desea es abandonar el Pentágono, algo que planeaba hacer la semana pasada pero se retrasó por el debate en el Congreso sobre el candidato a sucederle, Chuck Hagel.

En una ceremonia en la que concedió a Hillary Clinton la medalla del Departamento de Defensa por su servicio público, Panetta aseguró que honrar a la exsecretaria de Estado de EE.UU. es "un gran regalo de San Valentín" para el Pentágono.

"El segundo sería permitir que (mi mujer) Sylvia y yo nos vayamos de una vez de esta ciudad", dijo entre risas.

Panetta, que anunció hace meses su voluntad de retirarse de la vida pública para volver a su hogar en California, bromeó con que la espera para poder partir hace que cada día sea "como el día de la marmota", en referencia a la película protagonizada por Bill Murray.

"Con un poco de suerte, en unos pocos días tendré una sonrisa tan amplia como Hillary", quien abandonó el Departamento de Estado hace apenas dos semanas, afirmó.

"He recogido las cosas en mi oficina, Sylvia las ha recogido en nuestra casa... Estamos listos para irnos", continuó entre risas.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, nominó el pasado 7 de enero al exsenador Chuck Hagel como sucesor de Panetta, pero las críticas de muchos republicanos en torno a sus comentarios pasados sobre Irán y el lobby judío han ralentizado y llenado de incertidumbre el proceso de confirmación.

El Pentágono ha subrayado que Panetta permanecerá en el cargo hasta que tenga un sucesor confirmado por el Senado.

Panetta también se refirió hoy a la película "Zero Dark Thirty", en la que el actor James Gandolfini, un italoamericano como él, le interpreta cuando era director de la CIA y tuvo que supervisar la operación contra Osama Bin Laden en 2011.

"Creo que hombre que me interpreta no es muy adecuado, yo probablemente habría preferido a (Al) Pacino", comentó Panetta. De acuerdo estuvo Clinton, quien consideró que el apuesto actor "habría sido más apropiado".

Panetta recordó que él vivió el largo proceso que llevó a la captura de Bin Laden, y "no hay ninguna forma de tomar eso y meterlo en una película de dos horas".