México ha solicitado a Estados Unidos ajustar las prioridades de su plan de cooperación antidrogas para que los recursos se concentren en programas de prevención social de la violencia más que en cuestiones policiales o militares, como sucedió en la anterior administración, informó el jueves el subsecretario de Prevención de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa.

En un encuentro con prensa extranjera dijo que hace unos días hubo un encuentro entre funcionarios mexicanos y estadounidenses para analizar la Iniciativa Mérida, como se le conoce al plan de cooperación antidrogas, y cómo podría adaptarse a las nuevas prioridades de México que busca poner la prevención en el centro de su estrategia de seguridad.

El funcionario dijo que de los 1.900 millones de dólares autorizados por el Congreso estadounidense para la Iniciativa Mérida, sólo un 2% fueron destinados programas de prevención y el resto a cuestiones de seguridad.

La Iniciativa Mérida fue acordada con Estados Unidos en 2007, durante el gobierno de Felipe Calderón que hizo del combate al narcotráfico su prioridad.

El actual gobierno del presidente Enrique Peña Nieto anunció esta semana un plan interno que busca privilegiar la aplicación de programas sociales sobre las operaciones policiales y militares para enfrentar la violencia y el crimen.

Campa dijo que esperan tener resultados de ese plan en un periodo de entre 12 y 18 meses.