El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) destacó hoy las sentencias de 2012 en los casos de espionaje a informadores colombianos, pero denunció que antes del inicio del dialogo de paz entre el Gobierno y las FARC se reanudaron los ataques a reporteros por parte de grupos armados ilegales.

En 2012, además, se registraron 92 amenazas contra periodistas colombianos, la tasa más alta en al menos cinco años, destaca el CPJ en su informe "Ataques a la prensa: periodismo bajo fuego cruzado", presentado hoy en la sede de Naciones Unidas en Nueva York y en el que denuncia un aumento "sin precedentes" en el número de reporteros asesinados y encarcelados en todo el mundo en el último año.

En el informe, el CPJ asegura que el pasado año se reanudaron los actos violentos contra periodistas colombianos por parte de grupos armados ilegales "en los meses que antecedieron al anuncio del Gobierno de entablar diálogos" con el grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En ese sentido, esta organización de defensa de la libertad de prensa recordó que las FARC, que mantiene actualmente conversaciones en Cuba con el Gobierno colombiano, retuvieron en 2012 al reportero francés Roméo Langlois por más de un mes, "el primer secuestro de un periodista extranjero en Colombia desde 2003".

Además, señala el informe, las investigaciones del CPJ hallaron que tres periodistas colombianos fueron obligados a huir a otras regiones del país el pasado año tras recibir amenazas relacionadas con su labor informativa.

La organización mencionó también el atentado con bomba -en mayo de 2012- en el que murieron dos personas y resultó herido Fernando Londoño, presentador de un programa radial y exministro de Interior.

El CPJ destaca, sin embargo, que los tribunales "emitieron varios fallos que favorecieron a la prensa", como las sentencias contra exfuncionarios del extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS, inteligencia estatal) por su participación en un plan de espionaje ilegal dirigido, entre otras, contra periodistas críticos.

Asimismo, la Fiscalía General clasificó el secuestro, tortura y violencia sexual contra la periodista Jineth Bedoya, ocurridos en el año 2000, como un crimen de lesa humanidad y por tanto imprescriptible, resalta la organización.

Sin embargo, dice el informe, los asesinatos de los periodistas Jon Félix Tirado y José Domingo Cortés prescribieron en 2012 y, por tanto, el Gobierno ya no puede procesar a sus autores.

El documento recuerda que el Índice de Impunidad del CPJ de 2012 arrojó que Colombia es el quinto país a escala mundial con los peores resultados en el combate a la violencia letal contra la prensa, con al menos ocho asesinatos de periodistas impunes en la última década.