Una imprevista caída del PIB del 3,8 %, que se suma al histórico aumento del desempleo hasta el 16,9 %, ensombreció hoy la recuperación económica de Portugal, tras dos años de austeridad y rescate financiero.

La oposición de izquierda reaccionó a la publicación de esos datos con críticas muy duras a la política económica del Gobierno conservador, al que responsabilizó de llevar el país "al desastre" por cumplir a rajatabla los ajustes presupuestarios que le exigen la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Sin embargo, uno de los miembros más influyentes del Gobierno, Miguel Relvas, ministro adjunto del jefe del Ejecutivo, Pedro Passos Coelho, insistió en que el camino adoptado por Portugal es el correcto y se mostró convencido de que acabará por beneficiar al país.

El Instituto Nacional de Estadística luso (INE) hizo públicos hoy sus cálculos sobre el Producto Interno Bruto (PIB) que muestran una caída del 3,2 % en 2012, entre dos y cuatro décimas superior a las previsiones de los organismos internacionales y del Gobierno.

Pero reveló además que la economía portuguesa, lejos de mejorar a finales de año, acentuó su deterioro con un retroceso aún más alto, del 3,8 por ciento, en el último trimestre de 2012.

Cuando Passos Coelho empezó a aplicar, nada más llegar al poder en junio de 2011, las duras condiciones del rescate financiero de Portugal, anunció que a finales de 2012 la economía empezaría a mejorar.

Posteriormente, tras sucesivos planes de austeridad, retrasó la recuperación del crecimiento hasta finales de 2013 y hoy el ministro Relvas señaló que será "a partir de 2014" cuando empezarán a verse señales de mejoría, aunque fue cauto a la hora de considerar si han pasado ya los peores momentos de la crisis en Portugal.

La situación "seguirá siendo delicada", admitió, mientras los dirigentes del Partido Socialista (PS, principal de la oposición) y de las fuerzas marxistas del Parlamento no dudaban en predecir que Portugal no saldrá de la espiral de austeridad y recesión sin una política decidida de estimulo al crecimiento y el empleo.

Carlos Zorrinho, portavoz parlamentario del PS, afirmó que "la tozudez del Gobierno está dejando al país al borde de un desastre económico y social".

"La situación es mala y está empeorando, estamos en un escenario perfecto de espiral recesiva, de menos ingresos, menos empleo y menos crecimiento", señaló Zorrinho, que reclamó un cambio de rumbo para no endurecer las medidas de austeridad ya aplicadas en los últimos dos años, como estudia el Ejecutivo.

La izquierda marxista fue aún más dura y Jerónimo de Sousa, el secretario general del Partido Comunista, cuarta fuerza política del país, acusó al Gobierno de "ahogar" y "empobrecer" a la población y condenar a un cincuenta por ciento de los jóvenes al desempleo.

Para los portavoces del Bloque de Izquierda, la quinta fuerza de la Asamblea Legislativa, la economía lusa está en un "completo descontrol" y el Ejecutivo es incapaz de frenar el "abrupto" desvío de las previsiones del PIB y el paro.

El agravamiento de la recesión que sufre Portugal se conoció 24 horas después de que fuera divulgado un nuevo aumento del desempleo, que se situó al acabar 2012 en el 16,9 %, un nivel nunca visto por esta generación de portugueses y que duplica el registrado hace tres años, al inicio de la crisis.

Passos Coelho no comentó hoy públicamente el retroceso del PIB, pero el miércoles sí reconoció ante los periodistas que el alza del desempleo "es cada vez mas dramática".

El gobernante, que defiende la política de austeridad y recortes presupuestarios como la única vía para salir de la crisis, se mostró convencido de que la tendencia alcista del desempleo se controle a lo largo de este año y recordó los graves problemas económicos que heredó de la anterior administración socialista (2005-2011).

Para el primer ministro luso, a los malos datos de la economía en los últimos meses del año ha contribuido el mal escenario internacional, que ha ralentizado la recuperación de las exportaciones portuguesas.