Irán intentó hace un año adquirir miles de unidades de unos imanes especializados para centrifugadoras de uranio, algo que hace temer sobre las intenciones iraníes de intensificar su programa nuclear, informó hoy The Washington Post.

Según fuentes diplomáticas y expertos consultados por el diario, Irán podría estar buscando una mejora en la eficiencia de sus centrifugadoras, lo que le permitiría acelerar el enriquecimiento de uranio, con lo que Teherán siempre ha dicho que persigue objetivos pacíficos.

Según los investigadores consultados por el diario estadounidense, agentes iraníes intentaron comprar en China 100.000 imanes con forma de anillo, material incluido en las sanciones de Naciones Unidas contra Irán, hace un año y no está claro si consiguieron o no los componentes.

El pedido levanta suspicacias por tratarse de elementos muy específicos para el desarrollo nuclear, que podría equipar a 50.000 centrifugadoras nuevas, cinco veces más de las que actualmente opera el régimen de los ayatolá.

El enriquecimiento de uranio, que si se consigue a altos niveles puede servir para producir ojivas nucleares, preocupa especialmente a Israel y Estados Unidos, que recelan de los motivos reales de Irán, que anunció recientemente su intención de modernizar sus centrifugadoras.

La mejora y ampliación de instalaciones nucleares podría permitir a Irán producir rápidamente, si lo decide, material atómico para armas, aunque ese país siempre ha dicho que sus objetivos no son más que para uso en medicina y energía.

Un diplomático europeo citado por The Washington Post indicó que Irán está posicionándose para avanzar en materia nuclear "rápidamente" y que "a cada paso hace que la situación sea potencialmente más peligrosa".

Las nuevas revelaciones se dan en un momento en el que la tensión entre Occidente e Irán se estaba rebajando, con los pasos iraníes de mantener conversaciones sobre su programa nuclear y los pasos para convertir sus reservas de uranio a un estado que difícilmente puede ser utilizado para armamento.

Irán se reunirá el próximo 25 de febrero en Kazajistán con el Grupo 5+1 (compuesto por China, EE.UU., Francia, Reino Unido y Rusia más Alemania) para tratar la cuestión nuclear iraní.

Estados Unidos y sus aliados mantienen fuertes sanciones comerciales contra Irán para impedir que consiga material que pueda ser utilizado en sus instalaciones de procesamiento nuclear.