El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, vetó hoy parcialmente una reforma que quitaba facultades al Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP) y que desató un rechazo casi unánime de sectores políticos, sociales, la prensa y la Iglesia católica.

Funes "vetó las reformas" por considerarlas "inconvenientes para los avances que el país ha logrado" en materia de información pública y las devolvió a la Asamblea Legislativa, que las aprobó el pasado día 8, informó la Casa Presidencial en un comunicado.

El Parlamento, de 84 escaños, aceptó hoy mismo el veto de Funes, con 52 votos a favor, uno en contra y una abstención, con lo cual la enmienda quedó sepultada, informaron fuentes legislativas.

Una de tres reformas a la Ley de Acceso a la Información Pública quitaba facultades al IAIP, aunque ni siquiera ha empezado a funcionar, al dejar en manos de los organismos públicos a los que se pida información decidir si ésta es reservada o no, y si aceptan o no las recomendaciones de ese Instituto.

El mandatario consideró que las disposiciones vetadas "limitan las herramientas que el Instituto posee para ejercer su labor de controlador de la aplicación de la ley".

Además, "significarían un enorme retroceso de lo logrado por este Gobierno en cuanto a la creación de mecanismos contundentes que permitan a la población vigilar la gestión y la transparencia con la que se ha venido actuando", enfatizó.

Sin embargo, se trata de un veto parcial, pues el gobernante "no encontró mayor inconveniente" en las otras dos modificaciones aprobadas por el Parlamento, señaló la Presidencia.

Una de esas enmiendas le da carácter de "reservada" a la información sobre la seguridad del presidente de la República, de los exgobernantes, del Organismo de Inteligencia del Estado y del Centro de Intervención de las Telecomunicaciones.

La tercera reforma modifica el mecanismo de designación, por parte de las entidades y sectores sociales correspondientes, de las ternas de candidatos al IAIP que se elevarán al presidente de la República.

Las enmiendas fueron propuestas y aprobadas por el partido en el Gobierno, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), aliado con dos grupos minoritarios de derecha, que sumaron 46 de los 84 escaños de la Asamblea Legislativa.

Funes ha negado que el Ejecutivo participara en la elaboración de la propuesta junto al FMLN, como aseguró a la prensa la diputada oficialista Jackeline Rivera.

Ante la oleada de críticas de diversos sectores, incluida la Iglesia católica, que pedían el veto de Funes a las reformas, el FMLN anunció esta semana que estaba dispuesto a rectificar.

Entre quienes pidieron el veto está el vicepresidente del país y candidato presidencial del FMLN para las elecciones de 2014, Salvador Sánchez Cerén.

Funes ha asegurado que próximamente designará a los miembros del IAIP para que empiece a funcionar, después de que el año pasado dijera que no lo hacía porque el Parlamento no había asignado el presupuesto y que él rechazó los candidatos porque no los consideraba idóneos.