El ministro delegado francés de Asuntos Europeos, Bernard Cazeneuve, consideró hoy que la UE tiene que actuar con "un poco de flexibilidad" para que los países que están haciendo todo lo posible para cumplir los objetivos de déficit público no vean estrangulados los "atisbos de crecimiento".

Cazeneuve hizo este análisis en un desayuno informativo organizado en Madrid por el Nueva Economía Fórum después de que el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, admitiera que su país incumplirá en 2013 su objetivo de déficit del 3 % del PIB y dijera que el crecimiento económico del país es más débil de lo previsto.

Tras asegurar que Francia está decidida a hacer todo lo necesario para sanear sus cuentas públicas, destacó que no es el único país que se ve afectado por la recesión en la zona euro y que, como otros socios, espera analizar con la Comisión Europea la nueva situación en el marco del denominado semestre europeo.

El próximo 22 de febrero la Comisión publicará sus perspectivas macroeconómicas para cada socio y estudiará los esfuerzos realizados y la posibilidad de flexibilizar en algún caso los objetivos en función de la complicada situación económica.

Cazeneueve se mostró convencido de que será imposible superar la crisis sin reducir el déficit público y la deuda, pero insistió en la necesidad de acompañar esos esfuerzos con políticas en favor del crecimiento, una tesis en la que, aseguró, siempre han coincidido el presidente francés, François Hollande, y el jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy.

Si se imponen a los pueblos europeos políticas de austeridad y reformas estructurales sin que vean los frutos de sus sacrificios, advirtió, se producirá un "divorcio" con el proyecto europeo y una vuelta a peligrosos planteamientos nacionalistas.

Entre los últimos pasos positivos dados por la UE, el ministro francés recordó los 120.000 millones de euros que se destinarán al Pacto por el crecimiento y el empleo y también el presupuesto aprobado en la última cumbre para el periodo de 2014 a 2020 al garantizar que, si se movilizan todos los medios de pago, se dispone de 50.000 millones de euros más que en las anteriores cuentas.

Puso en valor en este contexto la alianza de Francia con España e Italia, pero rechazó que ello implique un debilitamiento de la relación franco-alemana.

"Francia y Alemania son el motor de la UE, pero un motor no es un directorio; arrastra, no crea crispación", añadió.

Cazeneuve se mostró favorable a una futura mutualización de las deudas de los socios europeos, pero reconoció también que ese objetivo sólo se conseguirá cuando converjan las políticas presupuestarias nacionales.

Defensor de una mayor integración, pidió que no se cultive el euroescepticismo y señaló que no imagina una UE sin el Reino Unido, aunque rechazó también que se pueda diseñar "una Europa a la carta".