El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) denunció hoy que el pasado año prevaleció "una actitud contraria a la prensa" en todos los poderes del Estado de Ecuador y destacó que un periodista fue asesinado y otro recibió asilo político en otro país.

"El clima de libertad de prensa continuó su pronunciado deterioro durante la gestión del Presidente Rafael Correa", señala el capítulo dedicado a Ecuador en el informe anual del CPJ presentado hoy en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.

En 2012, según el informe global, hubo un aumento "sin precedentes" en el número de periodistas asesinados y encarcelados en todo el mundo, que fueron 70 y 232, respectivamente.

Uno de los asesinados fue un fotógrafo ecuatoriano, el primer caso confirmado de ese tipo que se da en Ecuador desde 2005, según la organización de defensa de la libertad de prensa.

Además tres periodistas se vieron obligados a dejar el país en 2012 por amenaza de cárcel, de los dos ya regresaron y uno no, y el ente regulador de las telecomunicaciones en Ecuador "cerró al menos 11 radioemisoras, más de la mitad de las cuales eran críticas de la gestión gubernamental".

Un punto destacado del informe son las querellas del presidente Correa por injurias contra directivos del diario El Universo y los autores del libro El Gran Hermano.

En el primer caso señala que los demandados, por un artículo en el que se afirmaba que Correa mando disparar contra un hospital donde había policías sublevados, fueron condenados a penas de cárcel, acompañadas de millonarias indemnizaciones, pero el mandatario posteriormente los perdonó.

Sin embargo, agrega, "los fallos judiciales podrían inhibir las investigaciones periodísticas" en Ecuador.

La organización destaca que uno de los condenados, Emilio Palacio, que era editor de opinión del diario El Universo, recibió asilo político en Estados Unidos, lo que hizo que por primera vez Ecuador aparezca en la lista del CPJ de países con periodistas exiliados.

También se hace mención en el informe a la concesión de asilo en la embajada de Ecuador en Londres a Julian Assange, fundador de WikiLeaks, que permanece allí desde junio pasado porque las autoridades británicas se niegan a entregarle un salvoconducto.

Según el CPJ, la concesión de asilo a Assange fue "una decisión (de Correa) que resaltaba su antipatía hacia Estados Unidos y que se proponía contrarrestar su imagen de enemigo de la libre expresión".

El informe también menciona que los Estados miembros de las Naciones Unidas emitieron 24 recomendaciones en materia de libertad de expresión durante el Examen Periódico Universal de Ecuador y que el Gobierno de Correa rechazó tres, entre las cuales una que lo exhortaba a derogar las leyes que criminalicen la opinión.

"Correa también comenzó un ataque sostenido contra la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Organización de los Estados Americanos (OEA), una iniciativa que amenazaba desmantelar a una institución vital en la defensa de la prensa regional", agrega.