El senador republicano por Florida, Marco Rubio, un incondicional del movimiento "Tea Party", atacó hoy la agenda progresista que delineó el presidente Barack Obama en su discurso sobre el "Estado de la Unión", al asegurar que sus políticas aumentarán el déficit y perjudicarán a la clase media.

Rubio, que desembarcó en la Cámara Alta en 2010, ofreció la visión republicana para el fortalecimiento de la clase media y el fomento del crecimiento económico de EEUU, al defender las recetas conservadoras a favor de la libre empresa y una menor injerencia del Gobierno en la vida nacional.

De 41 años y considerado por la revista "Time" como el "salvador" del Partido Republicano para sumar seguidores entre el electorado hispano, Rubio subrayó que la prosperidad de la clase media estadounidense pasa por una "vibrante y libre economía en la que la gente pueda arriesgar su propio dinero para abrir un negocio".

Rubio tachó la agenda progresista que delineó Obama para su segundo mandato como "viejas ideas" que "han fracasado cada vez que se han intentado".

Si Obama propuso un Gobierno "más inteligente", Rubio replicó que el país necesita una menor injerencia del Gobierno en la vida nacional.

Rubio insistió en que las políticas de Obama han abultado el déficit y la deuda nacional.

El ideario republicano, recordó Rubio, incluye promover una enmienda para un presupuesto equilibrado y la oposición a mayores restricciones para el control de armas.

Rubio, cuyo nombre suena como posible candidato presidencial en 2016, salpicó su discurso con referencias a su narrativa como hijo de inmigrantes cubanos en el seno de un barrio de extracción obrera.

"Aún vivo en la misma vecindad de extracción obrera en la que crecí. Mis vecinos no son millonarios, son jubilados que dependen del Seguro Social y Medicare... son inmigrantes que vinieron acá porque estaban estancados en la pobreza en países donde el Gobierno dominaba la economía", señaló.

"Señor presidente: no me opongo a sus planes porque quiero proteger a los ricos; me opongo a sus planes porque quiero proteger a mis vecinos", explicó Rubio, saliendo al paso de críticas demócratas de que su partido favorece a los más adinerados.

Por otra parte, señaló que si bien el programa social de "Medicare" para ancianos y jubilados ayudó a su fallecido padre en su tratamiento de cáncer y ahora ayuda a su madre con gastos médicos, éste necesita una reforma.

Pero el Comité Nacional Demócrata (DNC, en inglés) destacó hoy que en 2011, Rubio había dicho que programas como el de Medicare "en realidad nos debilitan como pueblo".

En torno a inmigración, un asunto que mantiene dividido a su partido, Rubio dijo que el crecimiento económico pasa por "un sistema de inmigración legal que nos permita atraer a los mejores y más brillantes profesionales del mundo y asimilarlos a nuestra forma de vida".

"Necesitamos una solución responsable y permanente para el problema de los que están aquí ilegalmente. Pero primero tenemos que cumplir con las promesas del pasado, asegurar nuestras fronteras y aplicar nuestras leyes", afirmó.

Rubio, que ha cultivado posturas más moderadas en el Senado, forma parte del grupo bipartidista de ocho senadores -cuatro demócratas y cuatro republicanos- que negocia un proyecto para reformar las leyes de inmigración, en lo que sería el primer gran esfuerzo desde 1986.

La versión del plan reformista que sopesa el Senado supedita la legalización a que se certifique primero el fortalecimiento de la seguridad fronteriza.

Esa versión, además, establecería un plazo de unos diez años para la legalización de aquellos indocumentados que reúnan todos los requisitos, una espera que la mayoría de los grupos pro-reforma considera inaceptable.

La réplica de Rubio, el primer discurso en la historia del país en emitirse en inglés y español, generó muchas expectativas en círculos republicanos, en unos momentos en que el partido vive un momento de introspección tras su derrota en las presidenciales de 2012.

Sin embargo, el momento más tuiteado de su discurso -escrito de su puño y letra, según sus asesores-, no fueron las críticas a Obama sino el inoportuno momento en que tuvo que hacer una pausa para tomar un sorbo de una botella de agua.

El incidente generó una plétora de bromas y comentarios de asombro en Twitter y demás redes sociales sobre el aparente pánico escénico de Rubio.

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